Parece un chiste pero no lo es. Parece que carece de importancia pero la tiene. Y es que es una muestra, cómica si se quiere, de la decadencia que implica el triunfo de Donald Trump.

En el capítulo 17 de la temporada 11 de la popular serie animada, Lisa Simpson se encuentra en el futuro ganando las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Sin embargo, la situación que tendría que enfrentar no sería nada bueno: el presidente anterior, Donald Trump, había quebrado al país.

“Hemos heredado un importante agujero presupuestario del presidente Trump“, dice la hija de Homero y Marge una vez en la Casa Blanca.

Según uno de sus guionistas, Dan Greaney, que Trump llegara a la presidencia “parecía el último paso lógico antes de tocar fondo”.

Se propuso porque era consistente con la imagen de Estados Unidos volviéndose loco“, agregó.

Y así fue.

Para concluir totalmente su premonición debieran pasar dos cosas: que Trump quiebre la economía del país -un temor que muchos tienen de verdad- y que el próximo mandato esté liderado por una mujer o, claro, por Lisa Simpson.