Foto de Gage Skidmore, licencia libre

La noticia de la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses cayó pésimo en buena parte del mundo y en algunos sectores estadounidenses.

En ese contexto, el periódico inglés The Guardian y la revista gringa New Yorker, publicaron sendas columnas contra Donald Trump y analizaron la “terrorífica” situación en la que se cierne uno de los países más poderosos del mundo.

Desde la revista de cultura y política neoyorquina se calificó la elección de Donald Trump a la presidencia como “nada menos que una tragedia para la república estadounidense, una tragedia para la Constitución, y un triunfo para las fuerzas, en casa y en el extranjero, del autoritarismo, la misoginia y el racismo”.

“La chocante victoria de Trump, es un evento nauseabundo en la historia de los Estados Unidos y la democracia liberal”, enfatizó el columnista David Remnick.

“Hay, inevitablemente, miserias por venir: una Corte Suprema cada vez más reaccionaria; un envalentonado Congreso de derecha: un Presidente cuyo desdén por las mujeres y las minorías, las libertades civiles y la ciencia (…) han sido repetidamente demostradas”, agregó.

Para la New Yorker, la situación llevará a Estados Unidos a momentos complicados. “Que él haya prevalecido, que él haya ganado esta elección, es un fuerte golpe para el espíritu; es un evento que probablemente llevará al país a un período de incertidumbre económica, política y social que no podemos imaginar“, vaticinó.

The Guardian
fue aún más duro. El comentarista inglés Jonathan Freedland, retrató la elección de Trump como “terrorífica” y auguró el peor escenario para el país y para el mundo.

“Pensamos que Estados Unidos se alejaría del abismo. Pensamos, y las encuestas nos llevaron a sentirnos seguros, que los estadounidenses no le darían, al final, la más poderosa oficina de la tierra a un fanático inestable, predador sexual y mentiroso compulsivo“, comenzó.

“Hoy los Estados Unidos no se erige como una fuente de inspiración para el resto del mundo sino como una fuente de miedo. En vez de saludar a su primera presidenta mujer, está por entregarle un inmenso poder a un hombre que se regocija en su ignorancia, racismo y misoginia. Uno que lo conoce bien lo describe como un peligroso ‘sociópata’“, dijo el columnista.

Un hombre sin control de sus impulsos no tendrá ataduras, un superpoder al servicio de su ego y su ello. Seguramente verá esta victoria como una prueba de que siempre estuvo en lo correcto (…) no tiene razón para moderarse. La oficina de Thomas Jefferson, Abraham Lincoln, Franklin Roosevelt y John F Kennedy ahora es su corral. Y puede hacer lo que quiera”, agregó.

Una estrella de reality de televisión sin experiencia ni en política ni en lo militar tendrá el botón nuclear como su juguete. Este, recuerden, es el hombre que supuestamente preguntó varias veces, durante un briefing militar, por qué Estados Unidos no usaba sus armar nucleares desde que las tenía. Este es el hombre que dijo “amo la guerra”. Quien propuso que “hay que moler a bombazos” a Isis y robar su petróleo”.

“Pero más allá de todo esto, hay otra consecuencia de esta terrorífica decisión, y no es menos oscura. El éxito de Trump ha deleitado a los blancos nacionalistas y racistas en este país y fuera de él. Su victoria en los estados clave ha sido celebrada por David Duke, una ex luminaria del Ku Klux Klan: “Dios bendiga a Donald Trump”, tuiteó. “Es tiempo de tomar América de vuelta. Estados Unidos y el resto del mundo tiene mucho que temer – empezando con el hombre que se erige en la cima del mundo”, cerró.