La violencia en Colombia ha generado que el país se convierta en una de las naciones con mayor éxodo de habitantes en el planeta.

Uno de los países escogidos por los migrantes para buscar refugio ha sido Chile, sin embargo, aquí se han encontrado segregación y discriminación y desigualdad.

Es el caso de los colombianos que viven en el Cerro Chuño de Arica, en un extremo de la ciudad fronteriza. Allí llegan desde Tacna, en su mayoría, cruzando por pasos ilegales.

Sin embargo, aquel lugar lleno de viviendas abandonadas esconde una peligrosa realidad, revela un reportaje de The Clinic: está contaminado con plomo y arsénico.

Esa fue la razón por la que sus antiguos habitantes se fueron de sus casas.

A mediados de los años 80 la empresa Promel, procesadora de metales y relaves mineros, se instaló con 20.000 toneladas de desechos tóxicos. A pesar de ello, durante los ’90 se construyeron las poblaciones Cerro Chuño, Los Industriales, Villa Los Laureles y Villa El Solar en el sector.

Poco tiempo pasó para que los primeros habitantes de la zona comenzaran a sentir los efectos de la contaminación: Leucemia, cáncer de piel y pulmón, efisemas, malformaciones en niños y abortos espontáneos, entre otros males.

El 2009, tras constatar los altísimos niveles de contaminación, el primer gobierno de Bachelet elaboró un programa para sacar a las 1.880 familias del lugar e instalarlas en otras partes de Arica. Sin embargo, sólo unos años después esas casas abandonadas, serían habitadas nuevamente.

Según el reportaje del medio, los colombianos del Cerro Chuño se establecieron en el lugar por falta de otras oportunidades. Al llegar a Arica, muchos le indican aquella zona, pues hay casas disponibles pero pocos les mencionan la contaminación.

“Dicen que hay contaminación de plomo pero hasta ahorita no hemos sentido ningún mal síntoma y espero que no suceda”, dice Feliciano Caicedo, habitantes del cerro.

Cabe destacar que la migación colombiana en Chile ha aumentado considerablemente en los últimos años. Desde cerca de cinco mil inmigantes en 2005, en 2014 la cifra supera los 25 mil.