Hillary Clinton perdió las elecciones en Estados Unidos. Pero no por tener menos votos que Donald Trump, sino por el sistema que rige las votaciones en el país del norte.

Según el sistema del Colegio Electoral, cada estado entrega una cantidad de electores. Los candidatos deben juntar 270 y se hacen con la presidencia, sin embargo, estos no siempre van de la mano con el voto popular.

Pasó en el año 2000 entre el señor de la guerra, George Bush, y Al Gore, quien obtuvo más votos pero menos electores.

Y volvió a pasar este 2016. Los votos aún se siguen contando, sin embargo, se estima que la demócrata tendría un margen de 1.8 millones de sufragios sobre Trump.

Según apunta el columnista del New York Times, David Leonhardt, con los datos actuales -un 1.7% de los votos sobre el republicano- ya está claro que la diferencia de Clinton supera la de dos candidatos que sí fueron elegidos para la Casa Blanca: Richard Nixon en 1968 contra Hubert Humphrey y John F. Kennedy sobre Nixon en el ’60.

Se estima que faltan cerca de 7 millones de votos por contar a lo largo del país, sin embargo, cuatro de ellos están en California, estado ganado por Clinton. Así las cosas, la demócrata ampliaría su brecha sobre Trump.