Tras el dramático rechazo del pueblo colombiano al acuerdo de paz acordado entre el gobierno de Colombia y las FARC, ambas partes han llegado a un nuevo acuerdo que contiene, según explica el presidente Juan Manuel Santos, buena parte de los reclamos de los partidarios del “No”.

El nuevo protocolo se firmó en La Habana este sábado y aún no se sabe la forma en que será refrendado ante la población colombiana. Sin embargo, tendría garantías para aquellos que votaron en contra. Según Santos, dentro de las 57 peticiones que hizo el “No”, sólo en una no se logró acuerdo: la participación política de las FARC, que se mantiene tal cual.

“Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado debe unirnos, no dividirnos“, dijo el mandatario.

Dentro de los temas que se han modificado están, tal como informa el diario colombiano Tiempo, la justicia transicional, la precisión de la restricción de la libertad para quienes confiesen y colaboren abiertamente con la justicia, además del enfoque de género.

El negociador del gobierno, Humberto de la Calle, dijo que este acuerdo es mejor que el celebrado el 26 de septiembre pasado.

“Deseo hacer una confesión personal: dije que el acuerdo del 26 de septiembre era el mejor acuerdo posible, aunque era también susceptible de críticas (…) Hoy con humildad reconozco que este acuerdo es mejor en cuanto resuelve muchas de esas críticas e insatisfacciones. Su aceptación no va a ser unánime. Como tampoco lo fue en el primer acuerdo. Pero esperamos que la base de apoyo que recoja lo haga más sólido”, indicó.

Por el lado del “No”, su líder político, el ex presidente Álvaro Uribe, pidió al gobierno que los voceros del “No” y las víctimas de la guerra conozcan el acuerdo antes de que este tenga alcance definitivo. Para así poder hacer llegar cualquier observación a una reunión con el gobierno.

Cabe destacar que Uribe se reunió con Santos horas antes de hacer público el nuevo acuerdo de paz.