Esta mañana en el Juzgado de Garantía de Copiapó se dio inicio al juicio contra Arturo Andrés Valenzuela Villanueva. El joven de 28 años y sin profesión conocida está acusado por el femicidio de Joselin Riquelme González en Paipote, región de Atacama, el 27 de septiembre de 2015. Organizaciones feministas y de mujeres de la zona piden una condena ejemplar contra Valenzuela, aspirando a la cadena perpetua, por el grado de ensañamiento y violencia con que perpetró el crimen: Joselin murió de 98 puñaladas, la mayoría de ellas por la espalda, y sufrió distintas fracturas perpetradas por Valenzuela.

Así, según han establecido las policías, el mediodía del 27 de septiembre del año pasado inició una discusión doméstica entre Joselin y Valenzuela, con quien tenía dos hijos en común. Según señala la familia de Joselin, Valenzuela contaba con antecedentes de agresiones en su contra y ya había sido denunciado y condenado por ello durante un año y medio. En los informes periciales se constató que el joven la agredió con un objeto contundente primero, dejándola indefensa, para luego comenzar a apuñalarla 98 veces, además de fracturar sus extremidades y arrancar su cuero cabelludo. 

Además de los dos hijos que tenía con Arturo Valenzuela Villanueva, de cuatro y siete años en el momento del crimen, Joselin tenía otros tres hijos entre los diez y los trece años. “Los femicidios son siempre impactantes, pero queremos poner especial énfasis en la alevosía perpetrada en este. Como movimiento feminista y en apoyo a su familia exigimos cadena perpetua”, señaló a El Desconcierto Olga Esquivel de la organización Las Morganas de Copiapó. La Fiscalía, en tanto, presentará más de 20 testigos entre funcionarios policiales, peritos y familiares tanto de la víctima como del femicida esperando obtener la condena de presidio perpetuo.