El magnate Roberto Angelini dice no estar afectado por las múltiples causas judiciales que tiene en su contra. Ni el caso Corpesca -pagos irregulares a parlamentarios durante la tramitación de la Ley de Pesca- ni la reciente denuncia de permisos a barcos fantasmas de Orizon parecen afectar el día a día del empresario, que asistió ayer a un seminario en la Pontificia Universidad Católica.

La última denuncia tiene que ver con los permisos de extracción que entregó el entonces ministro de Economía Pablo Longueira junto al ex subsecretario de Pesca Pablo Galilea a barcos de la empresa Orizon, propiedad del grupo Angelini. El problema es que estos buques no existen, solo en la calidad de “en construcción”.

Según informa Cooperativa, Angelini declaró que “está absolutamente todo en regla” y que se encuentra “tranquilísimo” por los distintos procesos judiciales.

Por su parte, pescadores de las caletas Portales y Quintero llegaron hasta el Séptimo Juzgado de Garantía para querellarse contra Longueira por prevaricación administrativa. “Tenemos las pruebas, vamos a dejar que los tribunales actúen y ellos tendrán que decidir y decir quien tiene la verdad. Son conductas ilegales que han ido renovando año a año durante más de 16 años, con lo cual la industria sufrió un fraccionamiento, de forma ilegítima a nuestro modo de ver”, aseguró el vocero Hugo Poblete.

La querella representa a 2 mil pescadores artesanales de la Región de Valparaíso.