Los trabajadores hemos sido derrotados por la presidenta socialista y su gabinete en complicidad con la derecha dura, la travestida de progre y la comodísima abstención del PC.

Fuimos derrotados los trabajadores públicos con este “reajuste” de un 3,2% que significa, en términos reales un alza de 0,1%, pues ya septiembre los precios y el costo de la vida habían subido un 3,1%, por eso se explica la movilización que hemos sostenido los trabajadores públicos, los que somos parte del precariado y el boletariado que tiene menos derechos laborales, trabajando para quien se supone debe velar por el bienestar de todos nosotros.

Para hablar de reajuste, este al menos debería permitir a los trabajadores poder comprar lo mismo que comprábamos hace un año atrás sin sufrir estragos en nuestros presupuestos, porque hoy, en términos reales, el reajuste aprobado anoche es menos de una luca, 600 pesos al mes. ¿Qué mierda podemos hacer con 600 pesos? No lo sé, tal vez Valdés y su responsabilidad fiscal lo sepan, tal vez los magos del Clapes UC inventen alguna respuesta… al PC ni le preguntaría, el silencio otorga dice siempre mi Tata.

Lo que sí sé es que esas chauchas no alcanzan ni para un pasaje en el Transantiago, ni para un kilo de pan.

Esa es la magnitud de la derrota que propinó la trenza Gobierno-Nueva Mayoría-Chile Vamos a los trabajadores.

Así de brutal, así de real.

Mientras los de siempre han construido una imagen en contra de los trabajadores públicos, con el único objetivo de seguir en la senda neoliberal, empequeñeciendo un estado raquítico que es inofensivo frente al poder del mundo privado y el gran empresariado, que hace y deshace a sus anchas ya que ha comprado las voluntades de una minoría que vive en el mundo paralelo de la cota mil.

Lamentablemente, otros también han caído en el juego de criticar las movilizaciones de los trabajadores públicos, haciendo eco de las cuchufletas de economistas que sin pudor mienten escondiendo la pelota bajo números y cálculos falsos, con los que no han tenido empacho en decir que los trabajadores públicos somos casi millonarios. Poniendo a los trabajadores en contra de otros trabajadores, escondiendo que en realidad, este proceso de negociación de los trabajadores del estado sirve como piso para cualquier negociación sobre sueldos en el mundo privado, así es que tomemos nota como vendrá la mano con esas negociaciones a la luz de la zumba que nos dieron a los trabajadores públicos.

Que la derrota que nos propinó la presidenta socialista y sus aliados, a nosotros los trabajadores, nos sirva para ver la magnitud del problema que tenemos en Chile y la urgencia de conformar y construir una alternativa de transformación que devele el problema original que tenemos las mayorías en este país: el modelo de explotación que se apropia de tu tiempo, tu vida y a veces, hasta de tus esperanzas.

PD: Ojalá que las pachotadas de Interior y el Contralor queden en eso, que no nos descuenten los días de paro ni menos que me echen de la pega.


Luis Jaqui, Administrador Público

Administrador Público