El partido contra Uruguay del pasado martes fue electrizante. Un pésimo comienzo que pudo haber dejado varios goles de los orientales se logró revertir con un segundo tiempo de aquellos.

Y el responsable fue uno: Alexis Sánchez. Por ello, es que una breve columna de El Mercurio le dedica una apología relevando sus atributos.

“La esperanza de Moscú se desplomaba en medio de un ambiente político y social lleno de inquietudes, desconfianzas y pesimismo. Para muchos el fútbol era lo que nos iba quedando para levantarnos cotidianamente con mínimo alegría de vivir”, comienza el texto.

“Por suerte la sabiduría inglesa inventó que el fútbol se jugara en dos tiempos y llegó el segundo (…) demostró que es cierto aquello de que el fútbol es como la continuación de las guerras, pero por otros medios. Por cierto que el mérito es colectivo, desde el director técnico al aguatero y hasta de los aficionados (…) sin embargo, en este caso, es notable el desempeño de Alexis Sánchez, un goleador nacido en Tocopilla (lo que no olvida), un puerto al que tanto le debe Chile y tan poco le ha pagado”, se lee.

Con su empeño y tenacidad fue el arquetipo –dicho con respeto y admiración- del Roto Chileno, el que conquistó el desierto para la guerra y la paz, la gran reserva de este Chile que no se embadurna en las redes sociales ni tambalea con las encuestas, el que saca fuerzas de flaqueza y mete golazos, el que de niño pobre pasar a ser niño maravilla”, cerró el texto.