Se trata de cinco miembros de asociaciones campesinas y defensores de los derechos humanos los que fueron atacados el fin de semana pasado en Colombia, según consigna el portal Semana.

El fin de semana del horror empezó el viernes, cuando Erley Monroy, líder de la Asociación Campesina Ambiental de Lozada Guayabero fue encontrado herido en San Vicente del Caguán. Murió horas más tarde producto de las heridas.

De 54 años e histórico dirigente en la defensa de los derechos humanos y del medio ambiente, fue uno de los líderes de la oposición contra el fracking en Colombia. “Nunca llegan con cosas buenas”, dijo más de una vez sobre la intervención de empresas petroleras en el país cafetero.

El sábado y a la salida del funeral de Erley, fue atacado Hugo Cuéllar, también dirigente de la Asociación Campesina Ambiental de Lozada Guayabero y presidente de la Junta de la Vereda La Victoria. Habría recibido disparos de parte de dos sicarios. Se encuentra hospitalizado bajo cuidados intensivos.

Cuéllar es conocido en La Victoria por denunciar los atropellos a los derechos humanos de parte de las Fuerzas Armadas colombianas.

En el municipio de San Vicente del Caguán se habían visto los últimos días panfletos firmados por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que decían “llegamos al Caquetá y estamos para quedarnos. Milicianos y testaferros de las FARC, venismo a hacer limpieza de San Vicente, Puerto Lozada y Meta”.

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Otra víctima fue Didier Losada Barreto, quien recibió una serie de disparos a la salida de su casa el viernes por la noche en La Macarena. También dirigenta, era presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Platanillo.

El asesinato de Didier fue en presencia de su esposa, su hijo y un trabajador, quienes vieron cómo dos sicarios encapuchados fueron directamente al hogar para matar al dirigente. Era militante del Movimiento Social y Político Marcha Patriótica.

Otros dos miembros de Marcha Patriótica son el resto de los atacados. El sábado, dos hombres armados atentaron contra Danilo Bolaños Díaz, quien logró salir ileso. Y el domingo, Rodrigo Cabrera, defensor de derechos humanos fue asesinado en Policarpa.

La ex parlamentaria Gloria Inés Ramírez denunció que “se han hecho 124 asesinatos en cuatro años. En la última semana tenemos cinco. Estos nos muestran que lo que hay aquí es un plan de exterminio que nuevamente tiene que llamar no solamente las alertas sino al Gobierno y a toda la institucionalidad para que no se minimicen los hechos, como se ha tratado”.

Estos atentados se dan tras el avance de las mesas de negociación por la paz entre el gobierno y las FARC-EP, firmado el 12 de noviembre pasado. Los asesinatos hacen recordar la estigmatización social y persecución política al partido de izquierda Unión Patriótica (UP), donde el Estado y sus estructuras paramilitares habrían asesinado a más de 5 mil miembros de dicha organización. Marcha Patriótica, organización a la que pertenecen algunos de los asesinados, se considera heredera de UP.

Los principales sospechosos son distintos grupos paramiligares que tienen presencia en regiones rurales: Autodefensas Gaitanistas, Urabeños, Rastrojos, Ejército Anti Restitución de Tierras, Águilas Negras, Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).