La crisis en Siria es total. Los bombardeos del gobierno de Baschar Hafiz al-Assad ya se han descontrolado y la ciudad de Aleppo está en ruinas. Según se informó este lunes, su último hospital fue destruido por los ataques.

La población que aún reside en el lugar está en pésimas condiciones y han tenido que aguantar, además de los bombardeos tradicionales, ataques con gases químicos.

Según la denuncia que ha hecho el Observatorio sirio para los Derechos Humanos y la organización activista Aleppo Media Center, se registró un ataque con gases químicos que mató a una pareja y a sus cuatro hijos el domingo.

“Vi los aviones, lanzaron algo, vi humo amarillo. Sentí algo y me llevaron al hospital”, dijo el pequeño luego de preguntar si iba a morir. Hasta ahora no se sabe dónde están sus hermanos.