“La izquierda ha demonizado el sistema de pago con fichas que existía en las salitreras. Algo parecido al dinero plástico actual, la gente ve cada vez menos billetes, lo importante es que haya un poder de compra equivalente“. Así comienzo el post que don René Manzano González dejó estampado en una columna del historiador Gonzalo Rojas en Emol titulada “Los comunistas y los trabajadores”, la cual básicamente acusa al PC de no tener el más mínimo interés en el proletariado, mas sí en el poder.

En el marco de esta opinión, los comentaristas de Emol -fieles a su estilo- le dieron la razón a Rojas y comenzaron a hablar mal de los comunistas. Ahí es donde apareció Manzano González, quien ante el argumento del comentarista Herman Aguirre que planteaba que “si no fuera por los comunistas, los dueños de las mineras aun estarían pagando con fichas”, contestó que la izquierda ha tergiversado la historia de Chile , señalando que “no sería extraño que por entonces las esposas hayan preferido el pago con fichas ante la posibilidad cierta que los mineros se fueran de parranda con dinero real”, en referencia al sistema de pago que se ocupaba en las oficinas salitreras del norte del país de fines del XIX y principios del XX.

Otro comentarista llamado Andrés Olave le rebatió el argumento, afirmando que el sistema de pulperías van amarradas a gusto del patrón y que no es culpa de la izquierda la demonización de las fichas porque es injusto para el trabajador. Ante esto, Manzano González dijo: “Buscando se puede encontrar testimonios de gente que vivió y trabajó en las salitreras, y la vida no era mala. La izquierda nos presenta una visión diferente posiblemente distorsionada por su ideología. Entiendo que los problemas para los trabajadores comenzaron cuando las compañías cerraron y se fueron”, apunta.

La discusión continúa con Olave, quien le intentaba explicar: “el dueño se aseguraba de recuperar su plata, la misma que pagaba en sueldos, él fijaba los precios y la gente no tenía libertad para comprar con dinero que sólo tenía valor en los negocios de su mismo patrón”. Además, le plantean que por esos años fue la Matanza de la Escuela de Santa María en Iquique, donde los trabajadores exigían derechos laborales precisamente contra ese sistema.

“Imagino que las pulperías se abastecían de mercaderías que alguien pagaba a los proveedores. Las matanzas de civiles eran lo habitual por aquella época, probablemente las protestas no eran muy pacíficas. Hubo matanzas de gente de derecha, y también las hubo en Estados Unidos, y para que decir en Rusia y más tarde en la Unión Soviética. Pero los problemas reales de los trabajadores y del país comenzaron cuando las salitreras cerraron y se fueron, la desnutrición hizo que mortalidad infantil, que ahora es casi cero, por entonces llegó a ser la más alta del mundo”; finalizó.

Las insólitas opiniones fueron compartidas en este post de Frente Fracasados: