Fundación TranSítar apoya la declaración pública de TravesChile, histórica organización trans-travesti, difundida por El Desconcierto el 22  de noviembre a raíz del proceder discriminatorio y estigmatizante del Frente de la Diversidad Sexual (FDS). Apoyamos la declaración de TravesChile por dos motivos. Se actúa injustamente frente a una organización trans-travesti (ni más ni menos, la primera que existió en Chile) y este proceder viene a ser similar al que recibió Fundación Transitar por parte del FDS mientras formó parte de la Comisión Política Ley de Identidad de Género, sin pertenecer como miembro a dicho frente.

Si bien sería un despropósito el presentarnos como una realidad fragmentada y dividida, especialmente de cara a otros espacios no LGBTI y hasta derechamente “en contra” de nuestras políticas (no son pocos los así autodeclarados en cuanto, por ejemplo, el intento de sacar adelante una Ley de Identidad de Género), pensamos que, considerando los objetivos fundamentales de toda coalición, para sentarnos a conversar no podemos ser cómplices silenciosos de una injusticia; para hacer cosas en conjunto debemos reconocer los quehaceres de tercerxs, y que para seguir adelante o apelar a la unidad es mínimo que exista un piso de confianza y respeto mutuo.

Con esos ideales en mente: fortalecer demandas de base más allá de las diferencias particulares entre una u otra organización, fue que durante el primer semestre de 2016, Fundación Transitar integró la Comisión Política Ley de Identidad de Género del FDS (repetimos, no así miembros FDS), donde aportamos educando en temáticas de niñez y juventud trans dirigidas a parlamentarixs y a las instituciones que tomar decisiones;  y principalmente, el hecho de conformar una instancia real de trabajo con una extensa comunidad transinfantil (de la cual carecía y carece actualmente dicho Frente), generando  el contenido y compartiendo una visión al respecto, por ejemplo, en la sección sobre menores de edad trans del documento (minuta) que sintetizaba el abordaje al proyecto ley por el cual trabajaríamos en mejoras.

Transcurrido un tiempo, aunque el trabajo fue bastante acotado y en el intertanto renunció la asesora legal de OTD Chile (única organización trans participante de FDS), la representación de Transitar fue expulsada de dicho comité político, compuesto por Iguales y OTD Chile, miembros FDS, mediante procedimiento irregular, faltas a la verdad y escasa transparencia. Hechos sobre los cuales, si bien pensamos primero generar una instancia de conversación aclaratoria con las organizaciones del FDS, finalmente declinamos, ya que no estábamos para pasar por un simulacro de tribunal, según las cosas se venían dando y tal como se está haciendo hoy con TravesChile. Hechos de los cuales, al igual que ahora, las partes integrantes del FDS guardaron silencio como organizaciones individuales y lo siguen guardando. Ya que ni más ni menos se estaba expulsando de manera irregular e injusta a la única organización que representa visiblemente a niñxs y jóvenes trans en Chile, pensamos luego en responder públicamente, pero siendo de muy escasos recursos económicos y  con el tiempo dedicado con gran esfuerzo a realizar capacitaciones principalmente gratuitas -además de acompañamientos comunitarios y otros procesos-, decidimos esperar y hacerlo cuando la ocasión ameritara, ya que estábamos casi seguras de que el actuar oficialista, excluyente y conservador del FDS se manifestaría otra vez, lo cual lamentablemente se cumplió. A estos hechos se suma un comidillo rastreable de actitudes y sucesos poco leales, con las cuales no viene al caso agotar al lector. Nadie se tomó el tiempo, una vez más, de comprobar los señalamientos además de policíacos, erróneos y fuera de lugar. De todos esos hechos nos consta hubo división y discusión interna por parte del FDS, pero éste y ninguna de sus partes finalmente, emitieron una disculpa o desarrollaron acciones más allá para enmendar los hechos. Por su parte, Transitar prosiguió su trabajo independientemente como siempre, en las áreas de educación e inclusión escolar, capacitación en salud, incidencia legislativa y visibilidad de la niñez y juventud trans.

En particular nos preocupa que la única organización trans del FDS, OTD Chile, se haga parte de estos hechos que estigmatizan a nuestras propias comunidades. Una cosa es autodenominarse “la vanguardia artística trans” en un simulacro de inscripción candoroso y tan poco vanguardista como lo fue el Primer Congreso del FDS en dependencias de la Municipalidad de Santiago, pero otra muy distinta, practicar lógicas machistas, patriarcales y neoliberales, respecto recorridos, aunque breves, autónomos y efectivos. Lógicas más que nada publicitarias, profundamente antidadá, antilúdicas, anticreativas y antipedagógicas, que de este modo pretenden insertarse en un panorama de contacto y colaboración trans-travesti.

Lo que subyace es, según nuestra visión, no solo la urgencia de fortalecer nuestras comunidades, sino que en coyunturas como éstas, ser capaz de generar autocrítica, solidaridad, debate y diálogo.

Ha sido tan grande el celo y afán de control que hasta el propio comunicado público difundido por el FDS con fecha 15 de noviembre estigmatiza y discrimina (El Desconcierto, firmado para la ocasión “Frente de la Diversidad Sexual (y de Género)”, agregando el “género”). La misiva refiere una carta “altamente ofensiva” de parte de Silvia Parada, integrante y fundadora mas no dirigente formal de la agrupación TravesChile, al presidente de Iguales, Luis Larraín y que tal habría sido la razón para excluir a TravesChile como postulante a integrar el FDS. Tras demoras “dada la delicada situación de Silvia” (se refiere a hechos sancionados por la justicia en el pasado), el FDS decidiría según detalla el comunicado de la entidad, “no acoger la solicitud de TravesChile por no compartir las formas de acción política de la organización en cuestión”. En otra parte agrega que “el FDS es autónomo de aceptar o negar el ingreso de organizaciones con las que no comparte ni los valores…”. En este caso, sería pertinente conocer los “valores” invocados, a no ser que éstos pretendan juzgar doblemente a una persona (Silvia Parada), hechos sancionables por la propia Ley Zamudio, para luego vetar automáticamente a una organización (TravesChile). Contradictorio, por decir lo menos, cuando justamente hablamos de Ley de Identidad de Género Administrativa y sin jueces de por medio.

Personas trans -mujeres trans más precisamente- de la tercera edad mueren en la pobreza y abandono. Para ellas no habrá romería trans. Niñxs trans se atreven a hacerse cargo de sí mismos a muy temprana edad mientras por otra parte no pueden contar con una escuela segura y tranquila para estudiar. Aunque no hemos desarrollado trabajos en conjunto con TravesChile, sin haber para ello razones particulares, sí hemos contemplado siempre que como organizaciones o colectivos trans – travestis debemos apoyarnos. Por lo mismo, cuando en un encuentro transgénero se reúne la poderosa imagen de Selenna, niña trans de 8 años (Transitar), y de Katty, mujer trans de 65 (TravesChile), mientras un frente autodeclarado de diversidad sexual no trabaja con y por ellas, es para alarmarse. Cuando existen niñxs trans que han sido abusados sexualmente en sus propios hogares; cuando se reciben llamados desesperados de niñxs trans que son violentados en sus entornos y sin ver salida buscan la muerte (hechos acotados, lo cual no quiere decir que lxs niñxs trans “tengan miedo todo el tiempo”, según anunció otra de las baterías informáticas FDS); cuando todo eso sucede, es tiempo de revisar hechos. Y es tiempo de que esa retórica se haga responsable de la realidad. Por ejemplo: pese a que las reuniones de Transitar son abiertas, ninguno de esos dirigentes del Frente de la Diversidad Sexual han existido jamás a una. Si nunca en su vida han compartido con grupos de 5, 10, 15 o 20 niñxs trans, ¿de qué están hablando? De ese lado nos apuntaron con que “nos creíamos dueñas del discurso de la niñez trans”. Respondimos que para elaborar discursos hay que estudiar y prepararse. Del mismo modo, no somos dueñas de un simple “discurso”, pero sí poseemos la experiencia y el trabajo comunitario.

El 15 de agosto de 2015 cuando estábamos partiendo y marchamos por primera vez como comunidad trans infantojuvenil, nuevamente, solo algunos dirigentes LGBTI nos acompañó; y luego, a fines de 2015, cuando estrenamos el primer documental sobre niñez trans realizado en Latinoamérica, escasos y a regañadientes personerxs LGBTI se hicieron partícipes. Sí llegaron por su cuenta otras 400 personas. Ya no es triste e incomprensible señalarlo: vemos claramente la situación. Y es por eso que, seguiremos trabajando con la “disidencia”, aquello que para el oficialismo es sinónimo de peligro y desorden bajo la ilusión de que el trabajo “serio” sería solo el propio, no son más que vocalías de género y representaciones escolares y universitarias de la diferencia sexual, con las cuales sí hemos podido construir un diálogo. Porque nos atraen los lugares incómodos de la institucionalidad y consideramos que el aplauso de quienes piensan parecido no es un espacio por conquistar, seguiremos trabajando con las precisas instancias donde el gobierno se decida a seguir actuando, ojalá con mucha menos timidez. Y por lo demás, seguiremos caminando independientemente como un pequeño mundo trans abierto al mundo.

Así, cuando se camina junto con Silvia Parada, histórica dirigenta trans, por las calles del barrio Matta, cuando se recoge parte de esa memoria que se está perdiendo y vivencias que sacrificaron demasiado, se toma conciencia del valor de ese relato de heroicas sobrevientes. ¡No olvidemos que debemos estar unidas en la primera línea de lucha, porque como comunidad trans-travesti estamos en la primera línea de muerte! El mundo no evoluciona de un día para otro y las historias se comienzan a repetir. Cuando las transexuales tampoco somos capaces de organizarnos y salir a la calle en grupos de cien, doscientas personas trans por nuestras propias demandas (y lo que significa en particular para las transfemeninas “salir a la calle”). Cuando nos demoramos en actuar… Cuando nociones como feminismo y lesbianismo recién las integramos a nuestras instancias con toda la desconfianza doble, interna y de los feminismos que apelando a la biología no reconocen otras feminidades, quiere decir que falta mucho por caminar. Mucho por dialogar. Mucho que hacer. No fuimos las primeras ni seremos las últimas transgéneras traicionadas intentando acceder a más espacios para nuestras comunidades de base.

Con la humildad y seguridad de un recorrido grave, comprometido, independiente y sin deuda, decimos: Es tiempo de replantearse el activismo, el sentido comunitario y sus significados. Es tiempo de llegar a comunidades más amplias, las cuales no se benefician de ninguno de estos conflictos. Por el respeto y reconocimiento a los quehaceres y memorias trans-travestis. ¡No más borrado de base trans-travesti!

Evelyn Silva, Presidenta Fundación Transitar / Niki Raveau, Directora Fundación Transitar