“No tengo nada grave tipo fractura, pero estoy molido. Lleno de moretones, me duele todo”. Al teléfono, el diseñador gráfico Gustavo Astorga explica la historia que se propagó a través de las redes sociales el día de ayer, cuando relató un ataque homofóbico en el Parque Forestal a la altura de José Miguel de la Barra. Aún no denuncia ante Carabineros o Fiscalía porque está explorando la mejor vía legal: “Me explicaron que legalmente no tengo mucho que hacer porque si no los puedo identificar se archivará. Estaban muy tapados y yo no los vi bien, podría tenerlos al frente y no los reconocería ni por contextura”, señala. 

Según relata, el día miércoles se juntó con dos amigos, para luego ir con uno de ellos a una discoteque en Bellavista. “Una noche normal, entretenida. De vuelta, tipo 4 de la mañana, quisimos ir a comer algo y caminamos hasta Bellas Artes donde él vive. Papy Pizza estaba cerrado, así que nos separamos en Monjitas con José Miguel De la Barra. Cruzamos para dejarlo por su lado, nos fumamos un pucho en calle Ismael Valdés Vergara, lo dejé en su departamento y caminé por el lado del parque que da a José Miguel De la Barra, algo que he hecho muchas veces”, explica.

11 de Mayo de 2013/SANTIAGO Un Carabinero voltea, mientras una pareja junto a colectivos sociales y personajes públicos, el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) realiza la 'Marcha por la Igualdad', en demanda por el Acuerdo de Vida en Pareja (AVP). La actividad se hace en el marco del Día Internacional contra la Homofobia y Transfobia, desarrollándose en el paseo Bulnes de Santiago. FOTO:FRANCISCO SAAVEDRA/AGENCIAUNO

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“Vi un grupo como de cinco personas, creo que eran todos hombres. Cuando llegué a su altura, sin ninguna palabra ni nada, uno me empujó con el hombro y el otro me pegó una patada. Caí y me resbalé por el maicillo, y vi que se me venían encima un par y otros estaban como vigilando. Por instinto me tapé la cabeza y me empezaron a patear. Me desesperé y empecé a gritar ayuda, en ese momento empezaron a pegarme más fuerte y más, gritándome “te vamos a matar, maricón” y yo me asusté mucho, pensaba “si están diciendo eso son capaces de matarme y tirar mi cuerpo al río”, como reacción todavía gritando empecé a pegar patadas al aire, le pegué a uno y logré pararme y correr. Corrí un par de cuadras gritando y me topé con un par de personas, que me vieron todo sucio, golpeado, gritando, y me calmaron y llamaron a mi amigo. Él me fue a buscar”, relata Gustavo.

Un día antes, el martes 22, Víctor Almendra, residente del barrio Bellas Artes, vivió una experiencia similar, pero agravada con un asalto y golpes con botellas de vidrio en su cabeza en el mismo sector. “Un grupo de tipos me pegaron, rompieron unas botellas en mi cabeza, me tiraron chela y me robaron el celu”, cuenta en su publicación de Facebook. “Claramente por las cosas que me decían fue un acto de violencia que va mucho más allá que un simple asalto. Empezando porque el celular se los pasé al toque mientras intentaba escapar, pero no podía porque me decían que “ahí cagué”, porque “me las andaba buscando por maricón”, explica. “Acá tengo un borrón, en donde no sé si quedé tirao un rato en el pasto, alguien me ayudó a levantarme, me llevó a los pacos y de ahí terminé en la posta o esa persona detuvo a los agresores, pacos y posta. Otro borrón y estoy en urgencias. Me pusieron puntos en la cabeza, me raparon parte del pelo k9 y tengo fracturado dos dedos de la mano, uno me lo operan el lunes, me pondrán un fierro”, cierra la historia de Víctor.

Según explica Gustavo Vargas, “apenas supe lo que me había pasado un amigo me dijo que a Víctor le pasó lo mismo en el mismo sector, nos contactamos y queremos unir fuerzas. Voy a hacer la denuncia para que quede el precedente ya que no tiene muchas posibilidades, queremos dejar constancia. Me escribieron muchas personas a las que primos, amigos suyos les pasó lo mismo en el mismo sector el último tiempo. No quiero ser niño símbolo pero que se sepa que estamos preocupados, que Carabineros del sector haga algo, que la Municipalidad lo sepa. Las leyes no han servido tanto y tienen que haber más políticas concretas”.