A pesar de que sus primeras reacciones fueron más bien escuetas vía redes sociales, con el paso de las horas tanto el presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, como el presidente electo Donald Trump se refirieron de forma más extensa a la noticia que ha marcado el día: la muerte de Fidel Castro.

Acá están las declaraciones completas de cada uno:

 

Declaración de Barack Obama:

“En este momento con la muerte de Fidel Castro, extendemos una mano de amistad al pueblo cubano. Sabemos que este momento llena a los cubanos -tanto en Cuba como en los Estados Unidos- de poderosas emociones, recordando las incontables maneras en que Fidel Castro alteró las vidas, familias y la nación cubana. La historia registrará y juzgará el enorme impacto de esta singular figura en la gente y el mundo alrededor de él.

Por cerca de seis décadas, la relación entre los Estados Unidos y Cuba fue marcada por la discordia y profundas discrepancias políticas. Durante mi presidencia, hemos trabajado duro para dejar el pasado atrás nuestro, persiguiendo un futuro en el que la relación entre nuestros dos países sea definido no por nuestras diferencias, sino por las muchas cosas que compartimos como vecinos y amigos -lazos de familia, cultura, comercio, y humanidad común-. Este lazo incluye las contribuciones de los cubano -americanos, que han hecho tanto por nuestro país y que se preocupan profundamente por sus seres queridos en Cuba.

 

Hoy ofrecemos nuestras condolencias a la familia de Fidel Castro, y nuestros pensamientos y rezos están con el pueblo cubano. En los días que siguen, ellos recordarán el pasado y también mirarán a futuro. Mientras lo hacen, el pueblo cubano debe saber que tienen un amigo y un compañero en los Estados Unidos de América”.

 

Declaración de Donald Trump

“Hoy el mundo marca el deceso de un brutal dictador que oprimió a su propia gente por cerca de seis décadas. El legado de Fidel Castro es uno de escuadrones de disparos, robo, inimaginable sufrimiento, pobreza y la negación de derechos humanos fundamentales.

Mientras cuba permanece como una isla totalitaria, es mi esperanza que hoy día se marque un movimiento que se aleje a los horrores que han durado tanto tiempo, y se acerque a un futuro en el que la maravillosa gente cubana viva en la libertad que tanto merecen.

A pesar de que las tragedias, muertes y el dolor que ha causado Fidel Castro no pueden ser borrados, nuestra administración hará todo lo que pueda para asegurar que el pueblo cubano pueda finalmente empezar su viaje hacia la prosperidad y libertad. Me uno a los muchos cubano – americanos que me dieron su apoyo tan grande en la campaña presidencial, incluida la asociación de veteranos Brigada 2506 que me ha respaldado, con la esperanza de que un día pronto veamos una Cuba libre”.