Los antiguos hablaban de un tiempo futuro donde la comunicación e interacción entre las relaciones serian a través de la telepatía. La intuición sería un gran actor en los movimientos de cada individuo. Intuición y telepatía pasarían a ser dos grandes hermanos en el cotidiano de cada ser humano al interactuar con su entorno.

Encuentros fortuitos con relaciones o llamadas colgadas de pensamientos o emociones anticipadas sucederían con mayor frecuencia.

Con los hijos o personas de gran afecto o empatía se estaría hablando algo y ellos terminarían la palabra o la frase antes de que se les diera el tiempo para asimilar lo que se les estaría comunicando.

Revisando la definición de Telepatía nos aparece que el termino proviene del griego tele, ‘distante’ y patheia, ‘sentimiento‘. Transferencia de pensamientos o sentimientos entre individuos a través de la mente (y/o corazón), sin el uso de los cinco sentidos.

Viajamos en esta definición y visualizamos una herramienta de comunicación y de expresión de las emociones y pensamientos muy potente y simple a la vez.

Se nos aparece al frente un medio de interacción que atraviesa capas, corazas, colores, tamaños, historias, apariencias…simplemente estamos con el otro en el aquí y ahora, de ser a ser, desde el dios interior de cada uno conectando.

Si la telepatía es utilizada en un buen sentido se permite llegar al estado de empatía, de entender, de sentir por el otro, lo cual abre las puertas al mundo de la compasión, aceptación y respeto por el otro. También aparece la oportunidad de sincronizar en visiones y concretar grandes proyectos creativos y visionarios.

El espejo en el otro aparece o como bien decían los mayas, ¡yo soy otro tú!, nos vemos reflejados en el otro.

Los movimientos telepáticos despiertan el sentir de que hay algo más allá de nosotros o de nuestro cuerpo, una inteligencia colectiva, un telar de sincronías no visible, que es tan presente como el aire mismo.

Recordamos por momentos el Prana, energía cósmica existente en el aire que respiramos, definida como partículas de amor que llegan desde el cielo para ser recibidas con agradecimiento y entendimiento de que alguien o algo nos ama y nos alimenta.

Tiempos creativos, de cuidado del cuerpo, de respeto en las relaciones y de consciencia del entorno abrazarían aquellos tiempos visionados por los antiguos.

Se sienten aromas especiales en el andar de estos días de noviembre de este año, nos llegan recuerdos de los abuelos en pequeñas señales del dia a dia…


Baho Andino (Agustin Landeta), Director Creativo Colectivo Huichol