Pasas para la memoria. Esa fue la original forma de protestar y marcar pauta de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) en medio del debate de la glosa de gratuidad y becas en el Presupuesto 2017 de la nación, la cual fue aprobada en el Senado con 26 votos a favor, dos abstenciones (de parte de los diputados Boric y Jackson) y dos pareos.

Dicha glosa es criticada por los sectores estudiantiles por cuanto no avanza en la promesa de gratuidad ofrecida por el gobierno e instala una política subsidiaria que en poco altera el modelo de educación chileno. Por esa razón es que miembros del Regional Metropolitano de la Confech, encabezada por su vocero Patricio Medina -quien también es presidente de la Feusach-, fueron hasta las dependencias del Ministerio de Educación para entregárle pasas a la ministra Adriana Delpiano.

De acuerdo a Medina, las pasas tienen como fin recordarle dos cosas a la ministra: una es la promesa incumplida de gratuidad que el gobierno de Michelle Bachelet estableció en su programa de gobierno, y la otra es para que no olvide que las universidades no pueden lucrar con fondos públicos. Esto a raíz de la aprobación de las 3.500 becas Bicentenario que irán para planteles que no forman parte del Consejo de Rectores (Cruch), que equivale a $8.500 millones para 30 universidades privadas.

Becas de gratuidad: “Un nuevo CAE”

“Aprobar la glosa presupuestaria, en los términos que conocemos, es una lamentable noticia. Los estudiantes dependen de los vaivenes del mercado y, ante cualquier crisis económica, cualquier estudiante que tenga esta beca de gratuidad podría perderla“, señala el vocero de la Confech desde las afueras del ministerio, emplazado en Alameda 1371, donde se encuentra junto a Daniel Andrade (presidente Fech) y Sofía Barahona (presidenta Feuc). Medina se refiere a estas becas de gratuidad como “un nuevo CAE, es la nueva forma que tienen las privadas de lucrar con la educación”.

Al respecto, el también presidente de la Feusach hace un llamado al gobierno a que “nos convoquen. Nosotros tenemos propuestas, tenemos indicaciones y no nos han convocado para las mesas tripartitas. El acuerdo lo ha hecho el gobierno con la derecha, a través del chantaje que tiene el Tribunal Constitucional”.

Justamente ese chantaje es la explicación que el dirigente da para explicar la abstención de los diputados Gabriel Boric y Giorgio Jackson durante la votación de la glosa presupuestaria. “Si no se abstenían el Tribunal Consituticional iba a bloquear la reforma, principalmente la glosa, y muchos estudiantes que hoy están con ese beneficio el día de mañana podrían no tenerlo. Distinto es el acuerdo que llegó la derecha con la Nueva Mayoría, el mismo acuerdo que llegó para el reajuste del sector público. creemos que la forma del gobierno en el ultimo tiempo ha sido llegar a acuerdo y acuerdos malos”, opina.