“Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país”. El artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se repitió varias veces durante el día de ayer en un seminario organizado por el Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior junto al Consejo Nacional de Televisión (CNTV).

La casualidad quiso que el evento, organizado hace una semana, coincidiera con la algidez del debate sobre los flujos migratorios, luego de que el ex presidente Sebastián Piñera señalara que “muchas de las bandas de delincuentes que hay en Chile son de extranjeros”, a lo que se sumó Manuel Ossandón declarando que “las puertas de la casa se abren, pero no a todos”. ¿Qué expresa el tono del debate y cómo se puede enfocar? La vocera del Movimiento de Acción Migrante Tatiana Albuja, el director del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior, Rodrigo Sandoval, y el experto español Francisco Ramos dan algunas luces respecto al tema.

Los derechos humanos no están sujetos a la nacionalidad ni nivel de escolarización

Foto: Uchile

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Proveniente de Ecuador, Tatiana Albuja ha sido llamada la “gestora de intereses más activa de Chile” por El Mercurio, debido a la gran cantidad de reuniones que sostiene con autoridades y funcionarios públicos como miembro del Movimiento de Acción Migrante. Su organización forma parte del Consejo Consultivo Nacional de Migraciones, que ha participado en 8 encuentros organizados por la Dirección de Extranjería y Migraciones con más de 650 personas.

Comentando el debate de los últimos días, Tatiana señala que “nos parece que hay un desconocimiento de la realidad del país en términos de seguridad o delincuencia en general y, sobre todo, de lo que es la migración. Hoy la presidenta Bachelet dio cuenta de la baja de esas cifras. Las cifras de la Mesa Interinstitucional de Acceso a la Justicia para Migrantes dice que la participación en delitos de los migrantes bajó y su participación como víctimas de delitos subió. Las palabras del ex presidente Piñera habla de una incomprensión profunda de la situación nacional y una falta de atención a los datos empíricos“.

Desde el Movimiento de Acción Migrante, Albuja también critica algunos argumentos que han surgido en supuesta defensa de los migrantes luego de dichos calificados como xenofóbicos, como los del senador Manuel Ossandón. Por ejemplo, las cifras que han circulado por redes sociales destacando el alto nivel de escolarización de los migrantes que llegan a Chile. “Los argumentos sobre el nivel de educación sólo miran la utilidad y los números. ¿Las personas sólo somos personas según nuestra relevancia en el sistema productivo? No, los derechos migratorios son derechos humanos y no están sujetos a tu nacionalidad, ni a tu nivel de calificación”, critica.

Recordando su participación en el Consejo Consultivo Nacional de Migraciones, Tatiana Albuja pone sobre la mesa las propuestas que han hecho. “Desde hace tres años venimos impulsando la creación de una nueva ley migratoria que cumpla los estándares de DD.HH y convenciones internacionales”, explica, añadiendo que “para cumplir eso tiene que haber un nuevo Sistema de Visas, distinto. Planteamos que es necesaria una visa de uso múltiple, como la Mercosur. Así todas las problemáticas asociadas a los contratos falsas se eliminarían porque amplías el espectro de situaciones a lo que ocurre realmente. Eso disminuiría, por ejemplo, los temas de tráficos de personas. La migración es líquida y no va a parar”, cierra.

“La discusión sobre la migración expresa temas que no hemos resuelto como sociedad”

Foto: DEM

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Ante dos docenas de periodistas, Rodrigo Sandoval evitó referirse al debate instalado en los términos de Piñera y Ossandón, tratando de llevarlo al terreno de los datos y las proyecciones que el Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior realizan. Abajo, en calle Fanor Velasco, al menos 300 personas esperaban su turno para realizar trámites en el organismo.

“Es difícil de entender, pero muchas veces la discusión sobre la migración expresa temas que no hemos resuelto como sociedad”, señala Sandoval. “Yo soy de Talcahuano y cuando me vine a Santiago me sentía como un extranjero, no formaba parte de ninguna de las redes que son relevantes acá”, graficó. En una de las láminas de su presentación destacó políticas estatales como el Plan Inmigratorio de 1953, que literalmente expresaba su voluntad de mejorar biológicamente la raza chilena mediante la promoción de la migración europea a nuestro país, un enfoque que hoy es considerado abiertamente racista. “La migración a Chile no es un fenómeno nuevo, pero todos sabemos que en los últimos días cuando se habla de migración no se refieren a los alemanes en Temuco”, señaló, en una referencia velada al racismo que ha cruzado el debate.

“Una política migratoria es la forma en que el estado resuelve la tensión entre su necesidad y deber de mantener el control del territorio con el derecho humano a migrar, que todos tienen por igual”, explicó. El director del organismo destacó políticas intersectoriales que han desarrollado desde el Departamento de Extranjería, que en sus palabras buscan resolver problemáticas cotidianas a la espera de que se zanje una ley de migraciones. Entre ellas están la baja del precio de la visa de residencia para niñas y niños, el fin de las multas a menores de edad por las decisiones migratorias que toman los adultos a su cargo, la creación de la visa por Unión Civil -“un reconocimiento importantísimo para las parejas homosexuales”, destacó- y la visa temporal por trabajo, que elimina el cargo al empleador del costo de un pasaje de vuelta al país de origen. “Ese cobro generaba asimetrías importantes entre trabajadores migrantes y empleadores, además de dificultar su inserción en el mercado del trabajo formal”, explicó.

El jefe del departamento, cargo que asumió en 2014, llamó a un enfoque de cooperación entre estados, pero también entre servicios públicos y la sociedad civil. “Un estado se equivoca si cree que el fenómeno migratorio se resuelve sólo de las fronteras hacia adentro, o mediante la imposición de una política”, señaló, agregando que “no podemos plantear soluciones que excedan las atribuciones de un Estado y los compromisos internacionales que Chile ha adquirido”.

Pese a que aún no hay plazos ni anuncios de urgencias, Sandoval aseguró que “el gobierno mantiene su compromiso de presentar un proyecto de ley de migraciones. No podemos perdernos en pequeñeces. Contamos con dar muy pronto esta discusión en el Congreso”.

La experiencia española: evitar la legislación sobre la marcha

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Francisco Ramos Cabaleiro trabaja desde el año 2000 en la Federación Andalucía Acoge, una organización que reúne a nueve asociaciones vinculadas al fenómeno migratorio, promoviendo la igualdad de oportunidades y la no discriminación en España, uno de los países con la tasa de migrantes residentes más altas del mundo.

“Por lo que estamos viendo estos días el fenómeno migratorio en Chile está sobredimensionado, al igual que en España. Tiene mucha más representación en los medios que la proporcional a la cantidad de migrantes, y eso lleva a que se cree una sensación de crisis y conflicto. Lo que hay que hacer es entregar información veraz, ajustada a la realidad y el escenario del país, y no a las sensaciones o emociones de cada actor. Eso permite que haya más sosiego en el debate. Hay que evitar la discusión a partir de casos particulares y la legislación sobre la marcha”, señala.

Una estrategia efectiva para evitar la crispación social del debate, señala, es identificar los puntos donde se da el malestar. “A veces lo vemos a partir del sistema de salud, o cuestiones que son problemáticas país”, explica.