Falta menos de un año para las elecciones presidenciales del 19 de noviembre de 2017 y Marco-Enríquez Ominami se prepara con todo para su tercer desafío electoral camino a La Moneda. Sin embargo, esta ocasión es quizás la más difícil para el cineasta director de “Mansacue”, a raíz de su implicancia en el caso SQM y los procesos judiciales en su contra. “Es durísimo porque la gente se creyó las acusaciones”, reconoce.

Actualmente el candidato se encuentra recorriendo el país, en una especie de precampaña donde entrega sus propuestas de cara al 2018: propone una reforma a la ley de bancos (“propongo más competencia en Transbank, una central única de garantía para que no te quedes con la deuda”), un sistema mixto de pensiones (“que todos coticemos en un mismo fondo obligatorio, con un aporte estatal adicional”), medidas de seguridad donde los municipios obliguen a ir al colegio a los 30 mil jóvenes que no estudian (“todos los alcaldes que pesquen a esos autos municipales y que vayan a buscar a esos cabros y se vayan al colegio, que es obligación”) y crear oferta de educación pública, gratuita y de calidad de manera gradual en el tema superior y técnico (“para eso se debe reacreditar a todas las universidades”).

En una reciente entrevista con el diario La Nación, ME-O habló de su nueva etapa de su campaña, del actual momento político del país y sobre sus contendores en la ruta presidencial. Dice que en el mundo hay un giro hacia la derecha y que para los progresistas como él esta vez será más difícil, pero confía en reencantar a los votantes “con el programa, con valores y con la cierta experiencia que tengo”.

El ex diputado habla de los aprendizajes que sacó en las aventuras electorales pasadas. Confiesa que “estoy más canoso”, pero también dice tajante que “sigo igual de rebelde, no aflojo ni un milímetro”.

Consultado sobre las críticas que recibe, Enríquez-Ominami señaló que “hay un nivel de odiosidad que me tiene la clase política. Es cosa de leer los diarios: diputados van a Brasil a investigarme a mí que no soy funcionario público y no estoy acusado de nada. ¿Por qué no van a investigar al Perú al que le llaman coimero y vende patria? Si los adversarios te pegan tan duro es porque le temen al liderazgo más fuerte”.

Piñera es profundamente inepto

Para el esposo de Karen Doggenweiler, sus principales contendores en la próxima elección son Ricardo Lagos, José Miguel Insulza, Alejandro Guillier y Sebastián Piñera. De todos ellos comentó en la entrevista.

Sobre el accionista de la empresa peruana Exalmar, ME-O dijo “hay muchos chilenos que admiran a Piñera porque es pillo, astuto, millonario. Yo lo encuentro profundamente inepto. Inepto para el Censo, para ser mandatario y para los negocios. A este hombre lo pillamos y metió en un lío a su familia, a Bancard, a la empresa y a Chile”.

Yo creo que viene el fantasma de Piñera. Si no nos reunimos en la centro izquierda y no hacemos una gran primaria, él ganará y nos vamos a comer cuatro años de ineptitud.  Estoy dispuesto a ir a primarias con todos para todos los cargos, sin letra chica, sin exclusiones en todo Chile. He hecho este llamado hace siete años y nadie me ha respondido. Ellos no quieren que tú decidas quién es el candidato. Cuando me dijeron que no hiciéramos primarias ganó Piñera, y como conozco la experiencia, anuncio que va a ganar. Y no es que el principal problema de Piñera, como dicen algunos, es que sea coimero y vende patria, sino inepto. Hizo el peor Censo de la historia, prometió en 20 días hacer más que en 20 años y además es inepto para hacer las cosas mínimamente bien”, añadió.

De Lagos dijo que sus ideas son muy antiguas, de Insulza que ve más ambición personal que otra cosa y sobre Guillier que “es un tipo con buenas intenciones. Es el candidato más competitivo dentro de la Nueva Mayoría. Es un hombre del conglomerado, es fundador y senador de este. Yo preferiría que Alejandro Guillier ayudara para las primarias para el futuro y que hoy se dedique a la economía”.