Un correo con entre la oficina de la senadora por Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe, y el presidente de Asipes (Asociación de Industriales Pesqueros) Luis Felipe Moncada, devela la estrecha relación que tenían entre ambos, llegando a permear la labor legislativa de la parlamentaria de la UDI.

Según un artículo de El Mostrador, Moncada -quien está siendo investigado por el caso Corpesca- recibió un correo electrónico de Juan Paulo Morales, jefe de gabinete de Van Rysselberghe. En él le exponía, transcrita íntegra, una indicación a la Ley de Pesca que se tramitaba a fines de 2014.

En el correo, se planteaban ciertos detalles respecto a la pesca de sardina y anchoveta esperando un comentario del alto ejecutivo de la pesca industrial.

El mismo día del vencimiento de la presentación de indicaciones a la Ley de Pesca, Moncada responde un correo de ocho párrafos donde detalla la situación que podría generar dicha indicación y entrega ciertas recomendaciones.

“En los casos que la fauna acompañante se haya agotado y exista remanente sin captura de la cuota de la especie objetivo (en este caso la sardina), la Subsecretaría puede autorizar la continuidad de la operación en la región y organización correspondiente, autorizando a SERNAPESCA impute la captura de la especie minoritaria (la anchoveta) a la especie dominante, en una proporción de una es a tres, con un límite equivalente al 25% de la cuota global de captura fijada para la especia minoritaria. La indicación lo que hace es saltarse estos topes en negrita, que fue establecido para que no se pesquen al barrer y hasta su extinción las especies minoritarias. Si se pescan como si fueran una sola, puede terminarse con acabar la que en su momento sea minoritaria”, planteó Moncada.

Meses después, el 31 de marzo de 2015, a horas de abandonar la presidencia de la Comisión de Pesca, los comentarios del entonces líder de Asipes tuvieron efecto: Van Rysselberghe intentó eliminar la indicación original que ya había presentado -y que beneficiaba en parte a los artesanales- al declarar inadmisible varias indicaciones.

Su maniobra no resultó por la oposición de varios senadores de la Nueva Mayoría y porque la Ley de Pesca contemplaba otra indicación que tenía los mismos efectos. Lo cierto, es que Van Rysselberghe habría decidido cambiar el rumbo de su propia iniciativa luego de los comentarios de Moncada.

El gerente general de Pymepes, Alfredo Irarrázaval, explica que con ello, “queda en evidencia cómo la opinión de la Asipes y sus intereses industriales pesan más que las convicciones de una senadora, que cambia de opinión en 180 grados, incluso opera políticamente para destruir la indicación que ella misma promovió. Esta indicación se convierte en ley porque Navarro presentó la misma indicación y en la Comisión no aceptaron los vetos de Van Rysselberghe”, explicó.