“Eso, hazte no más, total tú te vas a bañar de nuevo”. Eso fue lo que, según una de las internas en el Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread) Galvarino, fue lo último que las educadoras de trato directo Thiare Oyarce y Conne Fritz le dijeron a Lissette Villa (7) minutos antes de su muerte el pasado 11 de abril, entre las 8 y 9 de la noche. La niña se encontraba boca abajo, con Fritz sentada sobre ella. Las “tías” de la casa 2 del Cread Galvarino habían atrapado a Lissette intentando escaparse para ir donde otra educadora luego de todo un día de crisis.

Luego de que se hiciera pipí, sigue el relato, “las tías le pusieron dos toallas, una en los pies y otra en la cabeza, pero no tapándole la cara, sino de la frente hasta arriba. Después, la Lissette se tranquilizó y pasó un buen rato, y las tías le dijeron que se levantara del suelo”, relató la niña-testigo al sicólogo del Cread Galvarino el 20 de abril. “Las tías la movían y por más que la movían, no despertaba, la tía Cony le hizo respiración boca a boca y la tía Thiare me pidió la radio, pero antes de eso pidió auxilio, nadie vino, yo fui a buscar la radio y se la pasé a la tía”.

Lissette no se levantó nunca. Según los registros del libro de la guardia del Cread Galvarino murió a las 21:05 luego de 45 minutos de reanimación. El testimonio de su compañera de hogar es considerado clave en la investigación que busca establecer responsabilidades penales en la muerte de Lisette, causa que lleva el fiscal Marcos Emilfork en el marco de la investigación por las cientos de muertes dentro del Sename.

Los querellantes solicitaron que tanto a Fritz como a Oyarce se les cite a declarar para que aclaren cuál es su experiencia certificada para ser educadoras de trato directo. Ambas se encontraban bajo la figura de contrata y llevaban poco tiempo en el servicio. Mientras que Conne llegó en septiembre de 2015, Thiare lo hizo en enero de 2016 y debía quedarse hasta el 20 de febrero.

Según los reglamentos del organismo, para ser Educador/a de Trato Directo en turno rotativo los requisitos son tener educación media completa, capacitación en temas infanto-juveniles deseable, no obligatoria, y dos años de experiencia laboral en el tema. Con el único requisito que cumplían era el primero, al igual que al menos la mitad de los educadores de trato directo en turno rotativo a nivel nacional.

El gallito entre asociaciones de trabajadores y dirección del Sename

El Frente de Trabajadores del Sename: Afuse, Antrase y Anfur / AGENCIAUNO

Los sindicatos nacionales del Servicio Nacional de Menores son tres y, aunque trabajan conjuntamente en el Frente de Trabajadores del Sename para temas como reajuste y carrera funcionaria, en general funcionan en torno a la sensibilidad política de sus dirigentes.

La Asociación Nacional de Trabajadores del Sename (Antrase) está vinculada al Partido Comunista, con dirigentes históricos como Pamela Ramírez, Walter Arancibia y Hernán Olivi. En cuanto a la Agrupación de Funcionarios del Sename (Afuse), cuya cara más mediática es Alicia del Basto, es conocido que tienen estrechos vínculos con la Democracia Cristiana, partido del que la dirigenta fue candidata para concejal en Puente Alto este año. La Asociación Nacional de Funcionarios Regionales (Anfur) es un poco más ecléctica y la vinculación varía por localidad. Su principal dirigente, Luis Cortés Bosch, fue acusado por el renunciado director regional del servicio, Esteban Elórtegui, de “tener secuestrado” el organismo.

El 90% de los trabajadores del Sename está sindicalizado. Si no es en una de las tres grandes asociaciones, es en las “alternativas”, donde predomina la izquierda por fuera de la Nueva Mayoría y los independientes sin afiliación partidaria, como la Asociación Regional Metropolitana de Trabajadores del Sename (Armetrase) o la Asociación Regional de Trabajadores del Sename. Estas dos organizaciones mantienen un conflicto abierto con el oficialista “Frente de Trabajadores del Sename”: según acusan, los excluyeron de las negociaciones y posterior aumento de grados funcionarios.

Para el educador Adolfo Cortés, quien lleva 17 años en el Sename Metropolitano y fue dirigente de la Antrase en los años ‘00, las agrupaciones gremiales tienen fuerte responsabilidad en la crisis que vive el organismo. “Inciden en las contrataciones con sus conocidos o compañeros de partido y también en las desvinculaciones de la gente que no les sigue la corriente. Es un cogobierno a nivel micro. Así le terminan debiendo favores a los directores de centro o los regionales por estas cosas”, critica, agregando que “a la larga, eso hace que sólo hablemos de remuneraciones y grados, pero no del estado del servicio o el bienestar de los niños”.

Esto se refleja en el caso del Cread Galvarino, donde murió Lissette. En cuanto a la educadora de trato directo Conne Fritz, miembros de su entorno cercano explicaron a El Desconcierto que la joven se encontraba sin trabajo cuando el coordinador del Centro y conocido del barrio, Leonardo Lefián, le ofreció postular al puesto de educadora de trato directo. Lefián, que lleva en el servicio desde 2009, es identificado por distintos funcionarios como “la mano derecha” del dirigente Hernán Olivi en la Región Metropolitana. Todos comparten la residencia en Los Nogales, Estación Central, donde Olivi ha formado parte históricamente de la junta de vecinos.

A Hernán Olivi también se lo relaciona con otros funcionarios de distintos centros del Sename. Según trabajadores del Centro de Internación Provisoria San Joaquín, al menos tres de los educadores que allí trabajan fueron contratados por solicitud del dirigente. Según trabajadores del Cread Pudahuel, en ese centro ocurre lo mismo respecto a Jaime Ñanculef y María Elena Osorio. Esta última ha pasado por distintos centros del Sename desde que ingresó en 1992. Pese a que su desempeño funcionario se ha visto cuestionado, Osorio fue beneficiada con el acuerdo de cambio de grado del 2015 cerrado entre el Sename y las tres principales asociaciones de trabajadores, pasando de Escala Única Funcionaria grado 17 a 14 ($949.383 a $1.300.000 en promedio). Actualmente el fiscal Tufit Bufadel, de la Unidad de Alta Complejidad de Fiscalía Occidente, lleva una causa por unas 50 denuncias de malos tratos en dicho centro desde 2011, que ha sido tomado como base por el fiscal Emilfork para entender cómo funcionan a la interna las unidades del Sename a nivel nacional.

Según Adolfo Cortés, a estas redes de favores y contrataciones se suma otro hecho: la mayoría de los dirigentes nacionales del Sename no ha cumplido horas de trabajo en años. Legalmente, las asociaciones gremiales pueden, asamblea mediante, autorizarlos para dedicarse 24/7 a la labor sindical. “El problema es cuando eso se extiende por una década o más”, critica Cortés. “El estilo sindical en el servicio es matonesco. O estás con estas asociaciones o te excluyen. Eso fue lo que ocurrió con los cientos de trabajadores de otros sindicatos que quedaron fuera del aumento de grado, un ejemplo claro de que este arreglo llega hasta la dirección nacional”, critica, en referencia al conflicto que tiene en huelga de hambre a funcionarios de Santiago, O’Higgins y el Bio Bio, a la espera de que el Sename iguale los grados sin distinción de asociación gremial como ordenó Contraloría.

En 2010, cuando asumió como presidente Sebastián Piñera y la orden fue clara: tenían que cumplir turnos o aceptar rebaja de sueldos. Olivi prefirió que se le rebajara. Consultado por El Desconcierto, Hernán Olivi -quien además es candidato al directorio de la ANEF por la lista G del Partido Comunista- señaló que la dedicación completa al rol de dirigente es “una prerrogativa interna de las organizaciones. Y eso es así en mi caso, fue aprobado por mi asociación”, y que esas críticas son “rumores de organizaciones pequeñas que no tienen incidencia a nivel nacional”. También respondió a las acusaciones de acomodar a cercanos o conocidos en puestos de trabajo directo con niños: “Difícilmente podría haber injerencia de alguna asociación en particular. Son mitos: los procesos, por muy pitutos o recomendación que haya, son objetivos. Si alguien no se maneja, no queda”.

Las acusaciones que enfrentan las educadoras de Lissette  

Fiscal Emilfork /AGENCIAUNO

Fiscal Emilfork /AGENCIAUNO

El escándalo que inició la muerte de Lissette quebró un silencio generalizado y extendido sobre lo que ocurría al interior de los centros del Sename. Obligó a que, por primera vez, el Estado sincerara la cifra de niños, niñas y adolescentes muertos bajo su cuidado: 865. De ese total, 406 de ellos en programas ambulatorios y 210 en el sistema de residencias y centros. Esa forma de operar se puede ver en que, según ha denunciado Juana Poblete, la madre de Lissette, el funcionario del Sename Metropolitano Nelson Durán Díaz le negó la carpeta del centro sobre su hija que le debería haber sido entregada al momento de su muerte.

En el curso de la investigación las educadoras de trato directo del Cread Galvarino tendrán que aclarar varias cosas y sus versiones serán contrastadas con peritajes del Servicio Médico Legal y distintos testimonios. El primer punto es si recibieron alguna vez el Manual de Protocolo en situaciones de conflicto del Sename, ya que no lo siguieron en absoluto. El segundo tiene que ver con acreditar su preparación y capacitación en manejo de crisis y reanimación.

También deberá establecerse por qué las primeras versiones de las educadoras difieren de la declaración de la compañera de centro de Lissette sobre el tiempo que pasó entre que la niña “se quedó quieta” y el instante en que se pidió ayuda. Según Oyarce y Fritz esto fue inmediato, y en el testimonio de la menor interna se lee que se demoró “un buen rato” en el que Lissette estuvo en el suelo. Esto resulta vital ya que, en general, se manejan dos hipótesis sobre la causa de la anoxia (falta de oxígeno) que mató a Lissette según la autopsia.

La primera es que habría muerto por asfixia por vómito, producto de la compresión toráxica que causó el que una de las educadoras se montara encima suya para intentar contenerla y evitar que se siguiera provocando heridas. La segunda, basada en un informe tanatológico del Servicio Médico Legal, afirma que la causa fue una combinación de psicofármacos inadecuada para la patología y edad de Lissette, la que se mantuvo por meses por parte de las doctoras Laura Kamei, Scarlet Witting y Alejandra Hernández del Hospital San Borja Arriarán. Si es que se comprueba la primera, las educadoras de trato directo serían autoras directas de cuasi delito de homicidio. Lo que restará por saber es en cuantas de las otras 209 muertes en centros provisorios estuvo involucrado personal sin capacitar.