Pedro Goic, director nacional del Sence, repasa la gestión del Servicio y analiza fortalezas y debilidades del Sistema Nacional de Capacitación a casi dos años de asumida la dirección del Servicio; en el marco del “Día de la Capacitación y la Empleabilidad” y a 40 años de creada la institución de capacitación en Chile. “Partimos como una institución en un minuto económico y social del país bien distinto al de hoy día, en medio de una dictadura. Ahí se constituye un Sence con un foco súper marcado en la lógica de la reconversión productiva de los trabajadores que ya estaban en el mundo laboral”.

Según Goic, el cambio de mirada ha evolucionado y hoy considera capacitar a quienes están fuera del mundo laboral, a las personas más vulnerables, y con especial interés se trabaja en la intermediación laboral. Para hablar de estos desafíos, a mediados de noviembre el Sence celebró del Día de la Capacitación y el Empleo en el Centro de Extensión de la Universidad Católica.

La celebración consideró a todos quienes de una u otra manera hacen posible la sinergia al interior del sistema de capacitación, los cuales fueron convocados a una jornada que premió a los más destacados en distintos ámbitos de la capacitación y empleabilidad y cuya gestión fue reconocida tanto en el ámbito de la inclusión, Certificación de Competencias Laborales y mayor cantidad de jóvenes y mujeres capacitadas. Empresas y trabajadores expusieron sus testimonios y también se realizaron conversatorios.

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¿De qué forma este encuentro permite al Sence mejorar su trabajo?

– Cada funcionario Sence tiene una misión al interior del Servicio a fin de entregar más y mejores oportunidades a nuestros usuarios, y en esta dinámica es difícil parar un momento y ponerle rostro e historia a nuestras estadísticas. El testimonio de Polonia Vargas, fundadora y dueña de la empresa Polos Gasfitería, es sin dudas de aquellas historias que comprueban que la capacitación no sólo da trabajo, también cambia vidas. Polonia estaba fuera del mercado laboral y dedicada exclusivamente a su casa. El comienzo de Polonia fue formarse como instaladora sanitaria con Sence, de allí vino su emprendimiento en el mismo rubro y hoy además de empresaria es instructora.

José Zuñiga nos contaba también cómo gracias a la Certificación de sus Competencias Laborales y la capacitación fue creciendo a interior de su empresa y hoy día está a cargo de un departamento, habiendo entrado como un operario de línea. Las empresas van generando mecanismos de formación, capacitación permanente, reconociendo a las personas. Nuestra tarea es poner las herramientas para que ese talento se exprese.

– ¿Cómo se logra fomentar la empleabilidad?

–Primero, conversando. Estableciendo relaciones de mucho diálogo entre el sector público y el privado, en este país nos falta conversar. En ese sentido hemos abierto espacios de diálogo en la detección de demandas, estamos implementando Observatorios Laborales en todo Chile y una red de empleadores.

– ¿Qué otros elementos aportan a incentivar el empleo?

-Desde la perspectiva de los instrumentos, nosotros ampliamos la empleabilidad de las personas cuando incorporamos habilidades transversales para el trabajo y no solo las habilidades técnicas “duras”. Estamos levantando la red de observatorios laborales justamente para tener información disponible para empleadores, trabajadores, para quienes quieran entrar al mercado laboral y para saber cuáles serán los requerimientos el próximo año. Pronto vamos a lanzar una nueva Bolsa Nacional de Empleo, que va a propiciar un mejor encuentro entre los buscadores de empleo y los oferentes.

– A propósito de la implementación de los Observatorios Laborales Regionales, ¿cómo ha sido la labor del Sence en regiones?

– En esta administración hemos iniciado un proceso de desconcentración administrativa. Todo el proceso de levantamiento de información, de requerimiento, de contacto con el mundo empresarial, hoy día se hace en regiones. Eso nutre las decisiones de licitaciones y, compras de cursos que hacemos acá desde el nivel central. Además, las regiones han sido claves en esta red de observatorios laborales, que ya tenemos en Antofagasta, en el Maule y están partiendo en Valparaíso, La Araucanía, Coquimbo, y ese ha sido un trabajo regional.

– La inclusión social en grupos vulnerables, incluidos los migrantes, es un tema qué surgió en el Día de la Capacitación, ¿Sence considera a estos grupos dentro de sus políticas?

-Hemos tenido varias aproximaciones, primero asumiendo que tenemos mucho que aprender, al igual que en los casos de las personas en situación de discapacidad. Hemos estado incorporando la mirada del tratamiento diferenciado a los migrantes en nuestro trabajo con las Oficinas Municipales de Información Laboral, OMIL, aprendiendo de muchas de ellas. Municipios como Quilicura, Recoleta o San Bernardo realmente se han hecho cargo del tema. En segundo lugar, hemos abierto programas como + Capaz, Capacitación en Oficios y Becas Laborales para el ingreso de migrantes en la misma condición que cualquier ciudadano chileno, con los mismos requisitos.

– ¿Cómo se supera también la barrera de idioma?

-Ahora vamos al licitar cursos que además de la formación en oficio, incorporan como herramienta de formación transversal la habilitación en nuestro idioma castellano, porque es una barrera relevante para entrar al mercado hoy día. Además de todo eso, estamos en un trabajo de sensibilización hacia el interior de la institución con el Instituto Nacional de Derechos Humanos y justamente la semana pasada estuvimos con nuestro grupo de trabajo hablando de los derechos de los migrantes y de cómo a través de nuestros instrumentos podemos seguir avanzando en ese tema.

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Impulsa Personas

Históricamente, el Sence ha sido conocido por el beneficio tributario establecido por la ley número 19.518, Franquicia Tributaria -del Nuevo Estatuto de Capacitación y Empleo- que se otorga a quienes se acogen a sus programas de capacitación. Impulsa Personas es el nuevo nombre de la Franquicia Tributaria y este cambio es otro de los focos de esta gestión que trae consigo una agilización de los procesos y una serie de beneficios, según cuenta Pedro Goic.

– ¿Cuáles van a ser los principales beneficios de Impulsa Personas?

-El principal es un beneficio país, y es que sacamos la conversación de la franquicia del mundo de la contabilidad, del mundo tributario, del mundo de Impuestos Internos donde tradicionalmente estaba instalado, y lo situamos en la mirada del talento de las personas. La idea es impulsar el talento más importante al interior de la empresa, las personas, lo cual redunda en mejor productividad para las empresas, mayor crecimiento, mayor desarrollo económico y mejores condiciones para los trabajadores. El principal beneficio es el cambio de foco.

– ¿Y en términos operativos?

– Estamos simplificando trámites, acortado períodos de información de cursos, acelerando los procesos de evaluación de los códigos Sence, instauramos una nueva normativa que potencia el uso de las metodologías de formación a distancia, e-learning. También autorizamos una serie de códigos en todo el ámbito de las habilidades transversales, entre otros.

Los desafíos del Sence

– ¿Qué destaca de su gestión?

-Yo destaco la generación de espacios de diálogo con todos los actores de la industria de la capacitación. Tanto los OTIC (Organismos Técnicos Intermediarios de Capacitación), los OTEC (Organismos Técnicos de Capacitación) y también con el mundo empresarial, con el mundo sindical -donde reconozco que tenemos que potenciar nuestra conversación en conjunto con la Dirección del Trabajo- y con otros actores ligados al mundo de la capacitación. También tuvimos que aprender mucho para trabajar con el mundo de la discapacidad, pero hoy día ya lo tenemos integrado dentro de nuestros programas y +Capaz ha sido una herramienta fundamental ahí. Otro sello de esta gestión es haber logrado sacar adelante una política de formación y acompañamiento para que las personas más vulnerables puedan entrar al mercado laboral.

– ¿Cómo se pueden superar desafíos como la deserción?

-Todavía tenemos mucho que mejorar en términos de gestión interna, pero en términos de deserción, al menos en instrumentos como + Capaz, estamos en torno a un 15%, que para este tipo de instrumentos es un muy buen indicador. Si uno lo compara por ejemplo con la deserción en primer año de educación superior, los indicadores están entre un 25 y un 30%, y uno dice que trabajamos con público vulnerable.

Sin dudas, como Gobierno tenemos muchos desafíos, el principal es seguir mirando la capacitación como sistema e incorporando la mirada de los distintos actores. A nosotros nos mueve el instaurar la discusión de los talentos de las personas como conversación estratégica del directorio de una empresa. Eso tenemos que lograr. Que tanto el mundo empresarial como el de los trabajadores entiendan que lo más importante para que a un país le vaya bien es el desarrollo de las personas.