Introducción

Todo parece indicar que soplan vientos propicios para la formación del Frente Amplio de Izquierda (FAI). Hasta el senador rugbista y caminante por el desierto ha declarado que habrá cuatro candidatos presidenciales competitivos, incluido el “Podemos chileno” (El Mercurio, 4/12/2016, D10). Después de los amplios triunfos de Sharp y Rozas en las alcaldías de Valparaíso y Pedro Aguirre Cerda, respectivamente, y de la obtención de un 7,3% a nivel nacional en concejales de lo que llamo la “izquierda descalza” (RD, MA, IL, Humanistas, Ecologistas, Igualdad y Justicia y Transparencia), no parece un mero wishful thinking. Intuyo que son una buena base que se sustenta en datos duros: estamos hablando ya de 329 mil votos.

Que la izquierda descalza no es suficiente me parece una obviedad. Se tendría que sumar Nueva Democracia (ND), el mundo indígena, sindical, estudiantil y artístico, las organizaciones sociales, grupos culturales de base y demás. En síntesis, los movimientos sociales, tod@s aquell@s cabread@s en todos sus ámbitos con el duopolio neoliberal: la Nueva Mayoría (NM) y Chile Vamos (ChV). Y otra obviedad, encantar a quienes se abstienen ya sea por cabreo, o por desidia individualista (lo que creo es mucho más difícil).

Pienso que es indispensable para obtener buenos resultados para el FAI en las parlamentarias y presidenciales de 2017 conquistar en primera instancia el voto de los pueblos PS, PC e IC+Más Región y, eventualmente, del pueblo PRO (siempre y cuando, como opiné en una columna anterior, MEO se vaya para la casa y retome su labor de pasarse películas).

En esta dirección es que he elaborado un ejercicio en que se proyecta a partir de las recientes elecciones de concejales qué pasaría con la elección de diputados por parte del FAI bajo distintos escenarios o especulaciones sobre la conformación de distintas alianzas: 1) la izquierda descalza sola actual; 2) la izquierda descalza más los pueblos PS, PC e IC+Más Región; 3) el escenario 2) más el pueblo PRO.

Los resultados son muy sugestivos y sorprendentes.

Escenarios: ¿qué frente amplio de izquierda?

El Escenario 1 supone, algo que no es evidente aún, que el FAI se conforma a partir de la alianza (pacto electoral) entre los grupos de izquierda que se autodenominan humanistas, ecologistas, autonomistas y revolucionarios democráticos, igualitarios y libertarios, justicieros y transparentes. Fueron en pactos separados a la elección de concejales. Obtuvieron, ya lo dije, un 7,3% de los votos válidamente emitidos.

¿Qué pasaría si conforman un pacto y van juntos a la parlamentaria de 2017? Simple: este FAI obtendría solo 1 diputado -de 155- en el Distrito 10 (Santiago, Providencia, Ñuñoa, Macul, San Joaquín y La Granja). Obtuvo en este Distrito un 19% y elegiría a un diputado de RD+MA.

Y eso es todo. En ningún otro Distrito del país (son 28) este FAI alcanzaría el mínimo que va de 12,5% a 33,4%.

En el Escenario 2 asumimos que a este FAI se suman los pueblos PS, PC e IC+Más Región. Independientemente de lo que decidan sus nomenklaturas y operadores políticos (algo que ya ocurrió en el Colegio de Profesores y ahora parece que se viene en la ANEF). En este caso los resultados de nuestro ejercicio respecto a diputados elegidos por este segundo FAI serían los siguientes:

Voto popular PC: 1

Humanistas: 2

Voto popular PS: 15

Ecologistas: 2

RD+MA: 5

Igualdad + Izquierda Libertaria: 1

TOTAL: 26

En este escenario, ni Justicia y Transparencia ni la IC+Más Región obtendrían ningún diputado. Este segundo FAI se encarnaría o apoya en el 25,4% que obtuvo recién en concejales, y lograría un 16,8% de los parlamentarios en la Cámara de Diputados en 2017.

El Escenario 3 agrega al pueblo PRO. En este caso hipotético, los resultados serían los siguientes:

Voto popular PC: 5

Humanistas: 2

Voto popular PS: 16

Ecologistas: 2

RD+MA: 5

Igualdad + Izquierda Libertaria: 1

Voto popular IC+Más Región: 1

TOTAL: 31

El gran beneficiario de este tercer FAI es el pueblo PC, que subiría de 1 a 4 diputados. Y luego los pueblo PS e IC+Más Región que suben en 1. Paradójicamente, el pueblo PRO contribuiría con al aumento de 5 diputados, pero no elegiría ninguno. Esto se debe que sumaría sus votos a este tercer pacto del FAI, sin lograr alcanzar la cifra mínima repartidora dentro del pacto.

Este Escenario 3 se sustentaría en la obtención de este FAI de un 29,4% en la elección de concejales 2016, lo que permitiría proyectar exactamente un 20% de l@s diput@s que asumirán en la nueva legislatura.

Reflexión Final

Estoy muy consciente que este constituye un ejercicio de ciencia-ficción o de una suerte de ucronía extraña: ¿Qué pasaría si…? Sin embargo, creo que apunta a lo que sería al menos una primera fase del proyecto de formar un FAI: Unir a las fuerzas de izquierda actuales, y atraer al pueblo de izquierda atrapado, a mi juicio, en la dicotomía dictadura/democracia (o del Sí y el No), o bajo el liderazgo personalista de un cuestionado MEO. La segunda, sin duda, sería extender la alianza popular, el FAI, hacia los diversos movimientos sociales y culturales. Y la última etapa, pienso, es encantar a los cabreados con el duopolio neoliberal pero que se abstienen de votar, y ojalá al menos a un segmento de los que denomino individualistas con desidia social.

Esta división por etapas o secuencial es solo una abstracción analítica. Tengo claro que se trataría de un proceso y trabajo simultáneo o transversal.

Sin nunca perder de vista: “… Allende es la altísima vara con que deben medirse quienes se digan de izquierda” (Dauno Tótoro Taulis, Ser de izquierda, 58).

 

 

 

 


Escritor y economista