Como una gran paradoja, mientras el mundo celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos, Chile guarda entre sus efemérides la muerte del dictador, ocurrida el 2006. En diciembre de ese año, el ex comandante en jefe de las Fuerzas Armadas falleció producto de una descompensación cardíaca mientras se encontraba bajo los cuidados del Hospital Militar.

Tenía 91 años, muchos más de los que sus opositores desearon que cumpliera y, tal como el amargo legado que dejó y que hoy vive al alero de los partidos políticos en el poder,  el recuerdo del dictador despierta ira, admiración y otros múltiples sentimientos enfrentados.

Para bien o para mal, la noticia de su muerte forma parte del álbum de recuerdos colectivos de Chile, el mismo país que no fue capaz de llevarlo a la cárcel, pese a los numerosos procesos judiciales en su contra.

Roxana Miranda: “Yo no celebré nada”

“Yo no celebré nada ese día”, cuenta la ex candidata presidencial del Partido Igualdad, Roxana Miranda. “No celebré nada porque no se hizo justicia y el tipo nunca pagó por todos los asesinatos que cometió, entonces, aunque mucha gente salió y celebró, otros no hicimos nada de eso”.

Miranda aseguró que “no hay punto de comparación entre cómo se murió él, y a los años en que murió, y la forma en que le quitó la vida a hermanos míos”.

Desde otra perspectiva, en tanto, la fotógrafa feminista Kena Lorenzini contó que se hizo parte de las masivas celebraciones en Plaza Italia apenas conoció la noticia.

“Me encontré con mucha gente, estábamos felices y justo estaba a punto de editar mi primer libro de fotos así que pude sacar la última foto del libro, que dice: ‘exactamente 14.15, la hora del postre, entre paréntesis, Don Sata’. Esa fue exactamente la hora de muerte de Pinochet”, detalló.

Lorenzini aclaró el motivo de su festejo: “No tiene que ver con la muerte física, sino con la muerte simbólica, más allá de que Pinochet todavía esté vivo en la memoria. Se acabó alguien muy dañino para la humanidad, eso más profundo que celebrar su propia muerte individual como persona única. Murió un dictador, un gallo malo más y que más encima vivió tanto”.

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Mireya García: Murió muy bien cuidado

La muerte de Pinochet ocurrió mientras Michelle Bachelet estaba en La Moneda.  Ante la ocasión, el Gobierno tomó la decisión de no realizar funerales de Estado, pero sí permitir los respectivos honores fúnebres realizados por el Ejército.

“Yo lo recuerdo como el día que tenía que llegarle al dictador, desgraciadamente, en condiciones que no se merecía. Él debió haber muerto juzgado y en la cárcel y no libre y gozando de los múltiples privilegios que le dio su condición de ex comandante en jefe del Ejército y la verdad es que en ese sentido fue una muerte inmerecida”, reflexionó Mireya García, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Según García, el dictador murió “como si no hubiese tenido ninguna responsabilidad en todo lo que ocurrió en nuestro país durante 17 años, como una persona más, muy bien cuidado y sin que la justicia le tocara por ningún lado, excepto el tiempo que estuvo detenido o retenido en una casa en Londres. Creo que habría sido muy justo y muy sanador que su muerte se hubiera dado en otras condiciones”.

Isabel Allende, senadora e hija del ex presidente derrocado por el golpe militar, recordó que se encontraba en Madrid cuando se enteró de la noticia: “Al otro día hice una conferencia multitudinaria de prensa en la sede del Partido Socialista. La gente estaba muy interesada en conocer nuestras reacciones, tuve mucha presión de los medios, todo el mundo quería una declaración”.

Según Allende, pese a que “uno nunca desea la muerte de nadie”, su verdadero lamento fue la gran ausencia de la justicia.

“Aún existe división respecto a Pinochet. Hay gente que todavía cree en él y hay gente que pensamos que fue un dictador y además de eso, un corrupto”, puntualizó.

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Los obituarios de El Mercurio y Matthei

Durante su funeral, el nieto Augusto Pinochet Molina leyó un discurso en donde celebró la obra de su abuelo por haber sido capaz de “derrotar en plena Guerra Fría al modelo marxista”. La polémica declaración provocó que el entonces capitán fuera dado de baja automáticamente del Ejército.

Pese a que son aisladas, aún es posible encontrarse con impresiones similares a las de Pinochet Molina. Sin ir más lejos, los obituarios de algunos medios tradicionales estrenaron hoy saludos y recuerdos en honor al dictador.

“Recordamos con cariño, admiración y agradecimiento al Capitán General don Augusto Pinochet Ugarte y solidarizamos con los oficiales y suboficiales que sirven injustamente condenas por haber cumplido con su deber“, saludó la “Mesa 11 de septiembre”. En tanto, el Círculo de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Armadas aseguraron que “se le recuerda cada día con mayor afecto y lealtad al estadista, por su conducción”, entre otros llamativos mensajes.

Evelyn Matthei, actual alcaldesa de Providencia y ex candidata a La Moneda, fue interrogada durante un debate presidencial de Anatel el año 2013 sobre el ex comandante en jefe.

La figura de Pinochet es súper rara”, respondió de forma sorpresiva la candidata, y agregó que éste logró evitar una guerra con Argentina e hizo “modificaciones increíbles en materia social”. No obstante, también señaló que “es muy difícil poner en la balanza pérdidas de vidas humanas con temas sociales”.

Obituario