“Queremos subir al estado de Chile al Jet del futuro con la humildad más profunda, sin confrontación y por medio de la palabra y la seducción”. Con esa frase Nicolás Larraín, comunicador famoso por su trabajo como conductor de la edición chilena de Caiga Quien Caiga, inició su sorpresiva carrera como candidato presidencial al 2018.

Mediante un repentino sitio web, Larraín asegura que con su postulación aspira a “impulsar un movimiento para mejorar la vida de las personas a través de la incorporación de la innovación en su trabajo y en su vida cotidiana”. Precisamente, la página contiene reflexiones sobre los avances de la ciencia y tecnología en los últimos años, con links que envían a charlas TED sobre temas como la creatividad y sobre cómo ser feliz.

En esa línea, el rostro televisivo indicó que la innovación será el pilar de su candidatura y buscará despertar “esa pasión por obsesionarse por los sueños que deseamos cumplir, estimulándolos a tener la perseverancia necesaria para enfrentar los problemas que aparecen en cualquier emprendimiento”.

El partido político Todos

Larraín postulará participando en la primaria de Todos, una plataforma inscrita como partido político en el Servel el día 14 de junio de este año y que es presidido por Nicolás Shea, fundador de Start Up Chile y ex asesor del Ministerio de Economía del gobierno de Sebastián Piñera. Todos que reúne a candidatos independientes y ciudadanos.

En la página web del partido, señalan que Todos busca “instalar una nueva forma de hacer política, basada en la diversidad, la participación, la colaboración y la transparencia”. No se definen ni de izquierda ni de derecha, señalan que no harían alianzas de ningún tipo con ninguno de las colectividades políticas existentes y que no adscriben a ninguna ideología.

Del mismo modo, señalan que su “objetivo es evitar la polarización, la descalificación y el dogmatismo, para en cambio lograr acuerdos sinérgicos que nos permitan cambiar Chile de manera sustentable. La colaboración está dando buenos frutos en muchos ámbitos de la vida social y la política no puede quedar ausente de dicha posibilidad. Y si bien entendemos que una de las reglas de la democracia es el principio de la mayoría, cuando se juegan dilemas importantes para la vida del país, somos contrarios a la imposición de mayorías”.