Siete agentes de la Dirección Nacional de Inteligencia fueron condenados por su participación en el delito de sustracción de Claudio Venegas Lazzaro, quien por ese entonces tenía 17 años y cursaba tercero medio. El hecho ocurrió el 10 de septiembre de 1974.

La Segunda Sala del máximo tribunal, integrada por los ministros Milton Juica, Carlos Künsemüller, Haroldo Brito, Lamberto Cisternas y Jorge Dahm, confirmó la sentencia recurrida que condenó a penas de 5 años de presidio, sin beneficios, a los agentes César Manríquez Bravo, Raúl Iturriaga Neumann, Gerardo Urrich González, Alejandro Molina Cisternas y Risiere Altez España.Manuel Rivas Díaz y Hugo Hernández Valle, los otros dos condenados, cargan cada uno con 4 años. El voto en contra fue emitido por el ministro Lamberto Cisternas.

El ministro Mario Carroza determinó que la detención ocurrió cuando Venegas caminaba junto a Luis Alberto Olivares, su compañero en el Partido Socialista en el momento en que “fueron privados de libertad, sin existir orden emanada de autoridad legítima y competente que la justificase, por sujetos que vestidos de civil los condujeron hasta el Cuartel Central de Investigaciones de Chile, donde fueron interrogados, y los mantuvieron hasta el día 16 de septiembre de 1974, oportunidad en que junto con otros siete militantes de una cédula encubierta del Partido Socialista, son retirados por un funcionario de Carabineros, quien actuando por la Dirección Nacional de Inteligencia -DINA- firmó la correspondiente acta de entrega de detenidos y les trasladó hasta un centro clandestino de detención, ubicado en calle Irán N° 3037, esquina calle Los Plátanos, de la actual comuna de Macul”.

La investigación arrojó que ambos menores permanecieron principalmente en el cuartel conocido como “Venda Sexy” o “Discoteque”, por la violencia sexual que allá se cometía, y el fuerte volumen de la música que sonaba en el interior, para evitar que los vecinos escucharan los gritos de quienes permanecían secuestrados, señalando que “fueron sometidos a interrogatorios y tortura, y en algunas oportunidades trasladados para recuperarlos hasta los centros de detención 3 y 4 Álamos y una vez recobrados, devueltos al centro de detención “Venda Sexy” para continuar con las interpelaciones, en fechas indeterminadas, desde ese momento se ignora el paradero de Venegas Lazzaro, así como la suerte que ha corrido en su salud física y síquica e integridad corporal, sin que desde su detención haya tomado contacto con familiares o amigos, ni registra salidas o entradas al país ni tampoco consta su defunción”.