La denuncia la hizo una usuaria a través de su Facebook, quien relató la vergonzosa situación por la que pasó:

“Ayer recibimos un reclamo en el edificio donde vivimos, en la comuna de Ñuñoa, porque la hija de mi nana se estaba bañando en la piscina junto a mis niños. Mi nana fue informada por el conserje del alegato de una vecina que estaba molesta porque ‘la hija de la nana del 85 estaba usando la piscina’ lo que iría contra el reglamento del edificio. Al saber de esto fuimos a pedir ese reglamento para verlo. Tremenda sorpresa cuando leo que según el punto 14 del reglamento ‘Se prohíbe el uso de la piscina al personal de empleados del edificio, como igualmente a sus familiares. Quedan incluidos dentro de esta prohibición, los empleados de servicio de los señores residentes y sus familiares‘”.

La residente acompaña la publicación con una foto del reglamento del edificio con el artículo citado. Además de reclamara la “pura y dura discriminación“, se pregunta: “¿Qué diferencia hay entre mis hijos, los hijos de esa vecina que reclamó y los hijos de mi nana a los que siempre hemos invitado a la piscina?”.

Finaliza por último con un reclamo contra la vecina que la denunció: “Tú que alegas contra los hijos de mi nana, que reclamas porque las nanas no deben usar las sillas de la terraza, te recuerdo que son esas mismas nanas las que cuidan y vigilan a tus niños mientras estás absorta en tu celular mirando Facebook o hablando por WhatsApp. Porque esas nanas, que tú discriminas, no hacen diferencia entre los niños que juegan en el patio del edificio. Ellas si entienden el concepto de comunidad. Los miran a todos y los cuidan a todos por igual. Del mismo modo que la hija de mi nana jugó toda la tarde con tus hijos y con los míos”.

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