El 11 de agosto pasado la Contraloría General de la República entregó los resultados de la auditoría externa realizada este año a  la Municipalidad de Macul, la cual arrojó que existen casi 3.400 millones de pesos que no fueron justificados y que podrían haber servido para inflar el presupuesto de la administración anterior.

Para aclarar esta situación el alcalde anterior, Sergio Puyol Carreño, ordenó a través del decreto 2364 emitido el 30 de agosto de 2016, que se iniciara una investigación sumaria para determinar  “la posible responsabilidad administrativa que le pueda caber a los funcionarios municipales”.

Sin embargo el proceso que se inició bajo la antigua administración estuvo lleno de vicios, entre otras cosas porque en vez de iniciar un sumario interno por $3.346.149.141, se instruyó realizar una “investigación sumaria” por $8.346.141; es decir, $3.337 millones menos de lo que informó Contraloría. 

El problema quedó en evidencia cuando el nuevo alcalde de Macul, Gonzalo Montoya Riquelme, recibió de manos del fiscal Osvaldo Berríos el resultado del procedimiento disciplinario que concluía que: no existe ningún funcionario con responsabilidad administrativa.

La actual administración considera que confundir una cifra que supera los 3.300 millones de pesos, con ocho millones de pesos, es de una inconsistencia que resulta inexplicable, o es al menos cuestionable.

Por eso, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos, la millonaria cifra involucrada y la inconsistencia del decreto emitido por el edil anterior, el alcalde Gonzalo Montoya determinó dejar sin efecto el decreto 2364 y ordenó levantar un sumario interno que buscará esclarecer qué pasa con esos más de tres 3.300 de pesos y que se investigue a los posibles responsables.

El alcalde designó como nuevo fiscal al abogado y actual director jurídico de la Municipalidad, don Juan Enrique Prieto.

El informe legal que detalla las irregularidades cometidas por la antigua administración, serán enviadas a la Contraloría General de la República este martes 20 de diciembre, sin prejuicio de quienes resulten responsables.