Christine Lagarde, directora del FMI, fue declarada culpable de cargos criminales relacionados con el uso indebido de fondos públicos, esto mientras era ministra de Finanzas del gobierno francés de Nicolás Sarkozy, situación que encendió las alarmas en el país europeo debido al reciente debate sobre la corrupción entre sus filas políticas.

Lagarde comenzó a principios de 2016 con su segundo período de cinco años como cabeza del FMI, entidad cuestionada sobre su polémica participación en el multimillonario rescate económico a Grecia y los difíciles momentos que podría vivir la economía estadounidense tras la victoria de Donald Trump,

La acusación contra Lagarde se basó en el papel de Bernard Tapie, animador y dueño de Adidas, que estuvo en la cárcel por acusaciones de corrupción empresarial y política.

Según los hechos, Christine Lagarde actuó de manera negligente en 2007 cuando dio luz verde a un arbitraje privado para resolver el contencioso que enfrentaba al Crédit Lyonnais, entonces entidad pública, con Tapie, que había apoyado la campaña de su amigo Nicolás Sarkozy. Ese arbitraje, anulado el pasado año por la justicia e investigado por presunta estafa, se resolvió rápidamente en 2008 en el ministerio con la adjudicación al empresario deportivo de 403 millones de euros.

Lagarde ha indicado que es víctima de manejos mal llevados en el interior de su departamento político, mientras ella estaba concentrada en otros requerimientos. El tribunal ha aceptado sus explicaciones, pero la condenó por no ver que junto a los 403 millones, se incluyeron 45 millones de euros más libres de impuestos para el entonces dueño de Adidas.