El director general del medio web Noesnalaferia, Richard Sandoval, conocido por sus columnas punzantes que develan las precariedades e injusticias de nuestro país, publicó esta semana una dolorosa y viralizada columna de opinión en la que da cuenta de los hechos más tristes que enfrentó Chile durante este 2016.

Sandoval, finalista del Premio Periodismo de Excelencia 2015 con su columna “Hasta siempre 2015: no nos han vencido”, esgrimió en esta oportunidad una nueva radiografía chilena. Usando a nuestro país como un personaje humano, el periodista esboza un relato tan crudo como creativo para ir contando las noticias que este año sacudieron a nuestra sociedad. “Imaginemos que este año en Chile nació un niño. Imaginemos que ese niño vivió toda su vida, desde el parto hasta su adelantada muerte, en este 2016. Imaginemos que ese niño se llamó Chile, imaginemos que no nació en cuna de oro, nació pobre, nunca estuvo cerca del oro, y veamos cómo le fue” inicia su texto el columnista.

“El papá de Chile no se hizo cargo, apenas le dio el apellido, desapareció del barrio y sólo lo visitaba para sus cumpleaños, nunca le dio plata, y ante la llegada de nuevos hermanos, su mamá -que desde siempre trabajó de nana- lo tuvo que mandar a un centro del Sename. No le quedó otra opción. Desde allí, Chile se escapaba, impulsivo, a recorrer las calles de la ciudad con decenas de calendarios en las manos. Cuando regresaba, se encontraba con algunas amigas, como Lissette, cuyos padres separados tampoco se pudieron hacer cargo de su crecimiento. (…) Un día de 2016, Chile ya no encontró más a Lissette. Lissette había muerto.” cuenta la columna.

Con críticas no sólo al Servicio Nacional de Menores sino también a los medios de comunicación a través de programas como “En su propia trampa” o los noticieros de Chilevisión, Richard Sandoval habla de los femicidios; las miserables pensiones de las AFP; la crisis de la educación; los ataques contra travestis, homosexuales y lesbianas y los asesinatos homofóbicos de Marcelo Lepe y Vicente Vera; de la violencia contra los Mapuche; del asesinato bajo torturas del pequeño Alan de 13 años acusado injustamente de violar a una niña de cinco; de la agresiva discriminación contra los inmigrantes; de la muñeca inflable de la Asexma; de Andrónico Luksic.

“Lo más terrible, lo más desconcertante, es que todos los hechos descritos en esta crónica de ficción, personificada en un niño de ficción llamado Chile, con una familia de ficción y amistades de ficción, no son ficción. Porque todo lo que vivió y conoció Chile, el personaje, no es ficción. Lo más terrible, lo más desconcertante, es que todo lo que vivió Chile pasó en 2016 aquí, en Chile, el país, y le pasó en alguna medida a decenas, a miles de personas que sufren en el anonimato de esta nación que se vende al mundo como ejemplo a seguir”, manifiesta el texto que ya ha sido ampliamente compartido.

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