Es necesario preguntarse: ¿Qué persigue el estado chileno con tanta represión al pueblo mapuche? Son 10 años de represión sistemática, constante y permanente, donde cada gobierno “democrático” ha reprimido, con algunas características diferentes, pero ha reprimido, dejando dolor y muerte en las familias y pueblo mapuche. Donde además ha mentido y ha desarrollado montajes para encarcelar a hombres y mujeres mapuches. Los asaltos a las comunidades dejan una cantidad de heridos, entre los que se cuentan niños y ancianos, además de mujeres y jóvenes que oponen alguna resistencia. Entonces, también debemos preguntarnos:

¿Es posible creerle a un estado que miente una y otra vez?

¿Es posible creerle a un estado que nos miente, nos reprime y nos mata,  cuando habla de paz, de integración, de un estado de derecho que garantiza justicia para todos?

La verdad es que sencillamente NO.

Cuando este gobierno, el de la Sra. Michelle Bachelet nos plantea una Consulta a los pueblos originarios, que se realiza en todo el país, donde la gran mayoría rechaza dicha Consulta, pero sus colaboradores realizan una reunión con invitados escogidos a dedo y obligan a aprobar dicha Consulta, pasándose por cualquier parte la opinión de los pueblos originarios, entonces sencillamente no se puede confiar.

Cuando se mantiene a una autoridad ancestral, como es la Machi Francisca Linconao presa, sin cargos serios, más que el puro afán de mantenerla retenida, o cuando se obliga a parir engrillada a una mujer mapuche, por el solo hecho de ser mapuche, lo que refleja el odio más perverso que un estado puede desarrollar en un atropello cobarde, como es el caso de Lorenza Cayuhan. O cuando el 22 de agosto es asesinada Macarena Valdés, por sicarios de una empresa hidroeléctrica, por el solo hecho de oponerse a una central que daña el entorno y la calidad de vida de las comunidades, y este gobierno guarda un silencio cómplice, entonces NO SE PUEDE CONFIAR.

Producto de todo esto, en lo único que podemos concluir, es que este estado y este gobierno solo persiguen el aniquilamiento del pueblo mapuche, la destrucción de sus estructuras, de su cultura, de su cosmovisión, de sus Territorios.

No podemos encontrar otra explicación, no se explica de otra forma tanto odio, tanta mentira, tanta prepotencia de la institucionalidad del estado contra un pueblo. No se explica el respaldo del estado chileno a tanta bajeza, tanta prepotencia de la institución de Carabineros contra un niño indefenso como Brandon. Y no es el único.

Sra. Presidenta: ¿Cuándo se termina esto?


Ingeniero Ambiental, Dirigente político Mapuche