En la actualidad si bien la sociedad se ha abierto lentamente a la diversidad, aún existen estereotipos que ha costado mucho erradicar, algunos de ellos apelan a las personas que poseen tatuajes en su cuerpo, más aún si son mujeres y madres, donde algunas personas emiten juicios relacionados a las capacidades que tendrían esas mujeres para criar o cuidar a sus hijos.

Cuando la fotógrafa Celia Sánchez enfrentó la maternidad a los 23 años se sintió discriminada en la guardería de su hijo por el modelo tradicional de madre dentro del cual sentía que no encajaba, “los padres de otros niños, administradores de la escuela, compañeros de trabajo y vecinos me han hecho comentarios sarcásticos y fuera de lugar acerca de mi aspecto y mis habilidades para ser buena madre”, todo eso la inspiró a crear el proyecto fotográfico “Devota”. Las imágenes fueron publicadas en el sitio Difundir.org.

Pensé que sería genial mostrar a las mujeres que no están sacrificando su estilo personal solo porque son madres. Quería tratar de mostrar una imagen diferente a la palabra ‘madre’. Ser madre no significa perderte como mujer. Estas mujeres no lo hacen, ellas no pierden su identidad. Siguen siendo ellas mismas y al mismo tiempo continúan siendo buenas madres”, indicó Celia.

Mira las fotografías a continuación: