La tradición de Nochebuena en Islandia es diferente a la del resto del mundo. En lugar de volverse un ritual de compra de regalos, hay solo una práctica sagrada para ese día: regalarse libros y leerlos después de la cena.

Así lo relató el embajador de ese país en Francia,  Kristján Andri Stefánsson, al medio digital Verne de El País, quien además aseguró: “Para mí no hay Navidad sin alguna de las nuevas novelas que salen para esas fechas”. El fenómeno es denominado Jólabókaflóð, o “aluvión de libros de Navidad”.

Tradicionalmente se publica en octubre el catálogo bókatíðindi, que contiene todos los nuevos títulos literarios del año y es distribuido a todos los domicilios del país y que además cuenta con una versión online. Según Stefánsson, el 70% de los títulos se publican en los trez últimos meses antes de Navidad.

La tradición habría partido luego de la Segunda Guerra Mundial, a causa de las limitaciones en las importaciones durante el conflicto.

Islandia publica más libros per capita que cualquier otro país, con cinco libros cada mil habitantes. El fanatismo de Islandia por los libros hizo que su capital fuera nombrada ciudad de literatura por la UNESCO en 2003.