De cara al proceso de postulación a las universidades próximo a comenzar, las organizaciones de dentistas y estudiantes de Odontología advirtieron las dificultades que enfrenta el proceso formativo universitario en la materia.

El presidente del Colegio de Cirujano Dentistas de Chile, doctor Jaime Acuña, advirtió que “existe una preocupante desregulación en la enseñanza de la Odontología. No existe obligación de acreditación de la carrera y eso significa que no hay cómo asegurar la calidad de formación, lo que trae diversas consecuencias para la salud bucal del país”. Por eso, reiteró el llamado a que “quienes tengan real vocación por esta carrera se informen y elijan carreras acreditadas. Aunque no nos parece suficiente este sistema, es la herramienta que actualmente tiene el país para garantizar calidad”.

Además, enfatizó en el alto costo arancelario que significa la carrera. “El nivel de endeudamiento de las familias es millonario. Sólo en el pregrado se deben desembolsar más de 30 millones de pesos. Tres de las carreras más caras del país son de Odontología”, enfatiza Acuña.

Por otro lado, advierten desde ADEO, existe una sobreoferta profesional en contraste a las reales posibilidades de desarrollo laboral. “Este año se titulan 1.433 dentistas que cargan con una tremenda deuda. La falta de reinversión, los altos costos y el sobrecupo que existe en algunas escuelas hacen sospechar que estamos frente a un rentable negocio educativo”, indicó Paula Labbé, vicepresidenta de la agrupación estudiantil.

Cabe destacar que en materia de costos, y basándose en datos del Ministerio de Educación, de los 27 programas de pregrado de Odontología que existen actualmente, más del 50% tiene un arancel anual que supera los 6 millones de pesos. 

Sumado a lo anterior, y de acuerdo a la información publicada en el portal mifuturo.cl, los ingresos promedio al cuarto año de ejercicio profesional equivalen a  $1.642.909 pesos, mientras que al primer año alcanzan a $1.039.154.

Ante ese escenario, indican desde el Colegio de Dentistas, “antes de postular, no sólo hay que informarse, sino además es muy conveniente que se compare el costo de la carrera versus los ingresos. Si lo vemos desde esa perspectiva, se comprueba que la inversión que hacen las familias resulta difícil de rentabilizar”, asegura el doctor Acuña.

Finalmente, ambas entidades enfatizan en el rol del Estado en consideración al actual escenario a nivel de salud bucal versus el reducido número de plazas para el desarrollo profesional odontológico en los servicios públicos, en contraste con las dificultades que supone costear tratamientos dentales en el área privada.