Camila Vallejo concedió una entrevista a Página 12, conocido diario argentino. En ella, abordó diversos temas, como los últimos escándalos de corrupción, el machismo en la sociedad chilena, y el apoyo del PC a Bachelet.

Sobre esto último, la diputada comentó que “había que ser capaces de construir de una alianza que nos permitiera disputar el poder, sacar a la derecha” y explicó que aún no puede haber un balance respecto al resultado de los cambios pues “las reformas están en curso”.

Sobre la reforma educacional, valoró el Proyecto de Inclusión pero advirtió que si no va acompañado de “una nueva educación pública (…) estaríamos simplemente consolidando un sistema particular -gratuito, claro-, pero al final no público-estatal. Estamos en ese proceso”, explicó.

Además, abordó las dificultades que ha tenido que pasar, según cuenta, por ser mujer y comunista.

“Además, siendo yo, particularmente, comunista, mujer y joven estoy sujeta a mucho flanco de críticas (…) Basta con que algún medio instale que se gana lo que se gana o que en redes sociales inventen que los parlamentarios ganan 15 millones o que tengo un Audi”, dijo sobre las críticas que ha recibido.

“Han inventado una serie de cosas que obligan a que uno diga: “Ya basta, esto es así. Yo no gano esto, gano la mitad”. Es lamentable que uno tenga que salir a dar explicaciones de cuestiones que son mentira. Pero, además, el cuestionamiento es distinto entre hombres y mujeres, porque a los hombres en general, más si son de derecha, no se les cuestiona que tengan una dieta millonaria. Porque son de derecha y porque son hombres. Si eres mujer y de izquierda permea ahí una suerte de estereotipo que hace que en el discurso se discrimine, por machismo, a las que somos mujeres y de izquierda”, indicó.

En esa línea, y quizá como un guiño a lo ocurrido con el caso Caval y el gobierno de Bachelet, dijo que “a la izquierda y a los sectores que están en pos de transformaciones se los mide con otra vara respecto de la derecha o de un presidente que viene del mundo empresarial”.

La gente sabe que si vota, por ejemplo, a Piñera en Chile, él es alguien que está acostumbrado a hacer negocios y casi que es legítimo que haga negocios, porque lo ha hecho todo la vida y es alguien que sabe hacer plata. Pero para la izquierda, la medición ética y moral es distinta. Entonces, aunque en un gobierno de izquierda progresista se cometa algo que, podríamos decirlo, es mínimo en comparación a una red, como se decía en Chile, a una máquina para defraudar al fisco constituida, estructural y sistemática, esto impacta de igual manera o peor a un gobierno progresista y de izquierda”, dijo.

Sobre la corrupción y el Partido Comunista, Vallejo dijo a Página 12 que de alguna manera están en ventaja.

“Una de las cosas que nos ponen en ventaja con respecto al resto de los partidos es que tenemos las manos limpias. No hemos tenido casos de aportes reservados ni nada de eso. Pero no tenemos que dormirnos en los laureles, porque esto de ser parte de un gobierno, de tener cada vez más compañeros que son parte de la instancia burocrática, implica que hay que prepararnos bien para que pueda pasar algo, saber identificarlo y atacarlo”, cerró.