Murió la medianoche del 7 de agosto de 2015 en el Hospital Militar. Sin honores ni ceremonias, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), condenado a cadena perpetua por violaciones a los Derechos Humanos, tuvo un silencioso y oculto funeral, el cual es materia de investigación debido a una serie de irregularidades que salen hoy a la luz en un reportaje de BiobioChile.

Contreras, quien habría fallecido -según el certificado de defunción- debido a un paro respiratorio, gatillado por una crisis blástica severa y una mielodisplasia multilinaje, fue cremado la misma madrugada de su deceso, comenzando una serie de contradicciones entre funcionarios públicos y organismos que no han podido establecer cómo se produjo el proceso de cremación, ni el rol que cumplió el Ejército, incluso poniendo el duda el destino final de sus restos.

Dudas en el registro civil

Mauricio Newman, jefe de ventas de servicios funerarios de la Sociedad Acoger, empresa que desde 2005 administra el Cementerio Católico y quien supervisó el proceso de incineración de Contreras, aseguró a los medios que contaban con todos los documentos oficiales para realizar dicha acción la madrugada del sábado 8 de agosto, apenas siete horas después de confirmarse la muerte del ex DINA, hecho que pone en duda las declaraciones de Newman, ya que el Registro Civil, la repartición pública responsable de otorgar los certificados y permisos para sepultar un cuerpo se encontraba cerrada en ese entonces, situación que se confirma al revisar que la inscripción de su fallecimiento se realizó solo recién después de las 9 de la mañana de ese día.

Entonces ¿cómo aceptaron incinerar el cuerpo de Contreras durante la madrugada, sin tener el documento crucial para autorizar el servicio fúnebre?

Andrés Muñoz Mesa, funcionario de la funeraria encargada de los trámites se presentó en la oficina del Registro Civil para inscribir el fallecimiento de Manuel Contreras alrededor de las 10 de la mañana, cuando la cremación ya había sido llevada a cabo, existiendo confusión sobre el paradero final de los restos, ya que si bien el permiso de sepultación indica que todo se realizó en el Cementerio Católico, en el acta oficial aparece que Contreras quedó inscrito como sepultado en el Cementerio General.

“Debo ser enfático al señalar que al Cementerio General nunca ingresó el cuerpo del señor Contreras. Acá no se encuentra sepultado y me parece grave esta situación”, indicó a Biobiochile, Raschid Saud, director del Cementerio General. “Esto podría llegar a ser constitutivo de un delito, como falsificación ideológica de instrumento público. Es demasiado grave y se debe aclarar”, asevera.

Para Saud, “la cremación no se desarrolló bajo las normas que rigen a los cementerios. Primero, no puede ser que una persona sea cremada y posteriormente solicitar el permiso de sepultación, eso no puede suceder. Luego, me parece que esto vulnera el derecho a la igualdad de los ciudadanos porque un trámite de estas características no permite saltarse procedimientos que son para todos iguales y, finalmente, si esto no se aclara prontamente, podría ser un tema que constituiría delito sancionado por nuestra legislación y ordenamiento jurídico. Este caso es extraño y muy grave, aberrante e inaceptable porque, además, cometieron una falta grave a la transparencia”.

Saud explica que es prácticamente imposible cremar un cuerpo de madrugada, incluso si éste ha sido sometido a un proceso de deshidratación. Además, plantea que las irregularidades en torno a la muerte de Manuel Contreras les afecta, “principalmente, en nuestro carácter de transparencia. En términos legales buscaremos que se aclare, porque existe un dato falso en un instrumento público donde somos nombrados y no corresponde a la realidad y eso no puede ser. Esta información se debe corregir”.

Director Hospital San José niega haber autorizado la cremación

Para incinerar un cuerpo es necesario contar con la autorización de cremación, que podría haber firmado el director del Hospital San José, centro hospitalario que cumple con esta función debido a que el Cementerio Católico está ubicado en la zona norponiente. Pero como el deceso de Contreras se produjo de noche y en fin de semana, el director del Hospital, José Miguel Puccio, no se encontraba en el lugar.

“El documento para permitir una cremación tendría que ser firmado por mí, pero cuando el deceso ocurre un fin de semana la firma recién se estampa el día lunes. A este recinto no ingresó ninguna solicitud, ningún documento, por lo tanto, no firmé nada ni tuve mayores antecedentes”, señala Puccio, abriendo nuevamente el espacio a las dudas,

Pocas son las excepciones que consagra la Ley 4.808 para sepultar o cremar con rapidez, o con varios días de plazo, un cuerpo. Entre ellas, las enfermedades contagiosas o cuando se trata de una personalidad pública relevante, como lo fue el fallecimiento del exPresidente Patricio Aylwin. Manuel Contreras no respondía a ninguno de los dos casos. En su artículo 46, de hecho, el cuerpo legal establece que el servicio de sepultación o cremación no puede realizarse antes de 24 horas del fallecimiento. Pero Contreras, al parecer, tuvo un trato especial.

“La Unidad de Inspección Sanitaria de la Seremi de Salud de la Región Metropolitana, encargada de revisar la documentación y emitir las resoluciones de cremación, tiene habilitados turnos las 24 horas del día, los siete días de la semana”, dice Carlos Aranda, seremi de Salud, en una entrevista que respondió vía correo electrónico.

Aranda, según reconoce, recibió y firmó la solicitud de cremación de Manuel Contreras personalmente, pues se encontraba de turno ese fin de semana monitoreando un sistema frontal que afectó la Región Metropolitana y a gran parte del país. “Es necesario destacar que el Seremi de Salud cumple su función y ejerce su autoridad permanentemente, sin límites de horarios”, explica.

Según el funcionario público, recibió correctamente la solicitud de incineración de Manuel Contreras. Y para firmar dicho permiso, tuvo a la vista el certificado de defunción, el pase de sepultación otorgado por el Registro Civil y la manifestación notariada de la voluntad de Contreras de ser incinerado, hecho que se contradice con lo expresado por las otras entidades, quienes señalan que quienes solicitaron el trámite no contaban con el pase entregado por el Registro Civil.

Sin embargo, Manuel Pavez, presidente de la Asociación Nacional de Funerarios (Agrenaf), dice que es prácticamente imposible conseguir un permiso de incineración sin el pase provisorio del Registro Civil. Tampoco está de acuerdo en realizar el servicio antes de 24 horas de fallecido.

“No es posible si no cumplo el plazo previo y los trámites esenciales. Primero, se produce la muerte de la persona; segundo, certifica la muerte un médico; y tercero, se inscribe en el Registro Civil. Ahora, cuando se trata de una cremación, hay que recurrir a otra instancia, que es el Ministerio de Justicia a través del Registro Civil, posteriormente al Ministerio de Salud y sus oficinas autorizan las cremaciones de lunes a viernes desde las 09:00 horas hasta las 16:00 horas”, dice Pavez. “Después de ese horario ni a Cristo le abren la puerta para autorizar una cremación”, agrega.

Respecto a excepciones, señala que “el reglamento es intransigente en esto. Basta recordar cuando falleció Augusto Pinochet, pues la familia tuvo que esperar el tiempo correspondiente y tener toda la documentación para proceder a cremar”.

Sobre el caso de Contreras, Pavez cree que como Agrenaf no pueden “hacer vista gorda de una actividad de cremación que, claramente, no cumplió con todas las exigencias reglamentadas”. Por ello, agrega, “hablé el mismo día sábado (8 de agosto de 2015) con Mauricio Newman (de la Sociedad Acoger, empresa que administra el Cementerio Católico) para consultarle cómo había hecho ese servicio antes de tener el certificado de defunción y la autorización de Contreras, porque desde las primeras horas de la mañana ya estaba en las noticias que Contreras había sido cremado. Mauricio sólo aseguraba que había tenido todos los documentos antes de cremar el cuerpo. Discutimos por eso, porque es imposible que cremara un cuerpo antes de estar oficialmente muerto”.

Pavez lleva trabajando más de 50 años en el rubro funerario y, según dice, sólo ha visto un caso similar al de Contreras.

Solicitan abrir investigación

Varias fuentes consultadas para este artículo de BiobioChile han señalado que el Ejército estuvo presente en el Hospital Militar cuando falleció Manuel Contreras y que tuvo que ver con los permisos conseguidos para su cremación. De hecho, las mismas fuentes, que prefirieron mantener reserva, dicen que fueron militares quienes eligieron a la empresa Acoger, del Cementerio Católico, en desmedro del Parque del Recuerdo, que también negoció esa noche para realizar el servicio funerario del ex director de la DINA.

“En cuanto a lo que consta al Ejército de Chile, el general (R) Manuel Contreras Sepúlveda, falleció en una pieza del pensionado del Hospital Militar de Santiago, la que fue custodiada en todo momento por personal de Gendarmería de Chile, conforme a la normativa legal”, dijo el Ejército, en una respuesta que envió vía correo electrónico. “Respecto al resto de la información requerida, la institución no tiene ningún antecedente debido a que fue gestionado directamente por la familia”, agregó, respecto a consultas sobre el rol que habrían tenido en este tema.

Sin embargo, Contreras fue incinerado con su grado de general y con su uniforme militar de gala. Aquello, para los familiares de detenidos y ejecutados políticos durante la dictadura, fue una dura afrenta, donde parecen confirmarse las regalías y beneficios que han tenido presos militares detenidos por delitos que atentan contra los DD.HH.

“Si hay dudas respecto al proceder que se tuvo posterior a la muerte de Manuel Contreras, nos parece que sería correcto hacer las denuncias a los tribunales de justicia”, dice Lorena Pizarro Sierra, Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD). “Más aún si hay pruebas que dan cuenta que el Ejército, o cualquier otro poder, presionaron para conseguir algo y no se respetaron los protocolos. Para nosotros el tema de fondo es tan serio que nos vale desnudar siempre lo que son las operaciones de impunidad que protegen a los violadores de los derechos humanos”, agrega.