Gabriel Salazar le bajó la importancia a las acusaciones de acoso sexual en la carrera de Historia de la Universidad de Chile que se conocieron hace un tiempo a través de la prensa.

A las primeras denuncias conocidas en marzo de este año se le sumaron otras generando una amplia discusión en el estudiantado sobre qué hacer con este tipo de casos y particularmente con los profesores acusados.

Es en ese contexto que aparecen las declaraciones de Gabriel Salazar en El Mostrador donde defiende a sus colegas acusando a las denunciantes a quienes ha visto “muy pintiparadas, dando declaraciones de acá para allá. Yo no las vi muy destruidas psicológicamente. Los que sí están destruidos son los dos profesores acusados, Ramírez y León”.

Pues bien, este miércoles Salazar volvió a abordar el tema y puso en tela de juicio las denuncias de las estudiantes arguyendo que no se trató de “violación” ni nada de ese tipo.

“Yo no puse en duda las acusaciones de las alumnas. Dije que era, en todo caso, una estupidez conductual de quien hizo eso con sus alumnas, aludiendo a que eso no era un crimen, no era una violación, no hubo forzamiento. Ahora, que eso merece una sanción, merece una sanción. Lo que dije también, es ¿una sanción tiene que ser una expulsión y cortar una carrera brillante de un profesor? Eso es lo único que dije”, comentó en declaraciones a La Segunda.

Consultado sobre si se arrepiente de los dichos que entregó, el historiador dijo que “por el contrario, lo confirmo. Fue una torpeza y una estupidez, lo que hizo ese profesor ante sus alumnas, a quienes por lo demás conocía hace tiempo. Amerita una sanción. Lo único que yo digo es que la sanción hay que aplicarla de acuerdo a la gravedad real de la falta cometida. Si eso lleva la expulsión, ¿es justo? No sé”, se preguntó.

Además, aseguró que se trata de “casos aislados” y calificó lo sucedido tras las denuncias como una “sobrerreación porque era primera vez que se planteaba y los alumnos hombres apoyaron a sus compañeras y éstas aprovecharon para lanzar un gran discurso anti-machista por todas partes. Hace 50 años que hago clases y sé que estas cosas ocurren. Ahora están actuando de una manera que no me parece equilibrada, tranquila y ecuánime”.

Siguiendo con su discursiva, Salazar explicó sobre la respuesta en redes sociales que no las leerá “por que es así, conozco estas cosas. Las he visto miles de veces. Es primera vez que se denuncia. Me parece casi una psicosis (…) se viraliza y es una psicosis viral. No soy machista como podrían acusarme, jamás lo he sido”, indicó.

Además, se refirió a sus dichos sobre las víctimas a quienes calificó en sus primeras declaraciones como “muy pintiparadas”, aludiendo a que no se veían afectadas por el tema.

El Premio Nacional de Historia intentó explicar su descalificación: “Vi que estas niñas, y otras, comenzaron con mucha soltura y fuerza, como muy convencidas en un movimiento contra el acoso sexual y los profesores que lo practican, pero otra cosa es hacerlo de una manera tal que condice poco menos que a un linchamiento. Yo vi a los profesores, colegas míos por muchos años, absolutamente reventados”.

En última instancia, Salazar aseguró que no dramatiza el acoso sexual en la universidad simplemente porque “siempre ha ocurrido” y contó el episodio de una joven “reina de belleza” que fue acosada durante años y a nadie le importó.

“Todos conversamos el punto pero nadie le dio una importancia… que el movimiento anti-machista, que los hombres”.