Esta mañana y en un fallo dividido (votaron en contra los ministros Haroldo Brito y Jorge Dahm) la Corte Suprema otorgó esta mañana la libertad condicional a Claudio Salazar Fuentes, condenado a cadena perpetua por el secuestro, asesinato y degollamiento de José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino en 1985. Según se logró establecer en el juicio, además, Salazar Fuentes fue quien degolló personalmente a José Manuel Parada usando un corvo. 

En el razonamiento del máximo tribunal del país y, atendiendo a que Salazar Fuentes está preso desde 1992, la libertad condicional puede ser concedida ya que“no se divisan fines posibles de resocialización que pudieran efectivamente lograrse con una prolongación de la reclusión”. De todas formas la Corte Suprema desestimó el reclamo de la defensa de Salazar de que la anterior decisión de la Corte de Apelaciones de negarle el beneficio fuera ilegal, ya que “el carácter de delito de lesa humanidad por el cual fue condenado el solicitante impide concluir, en las actuales condiciones, que el tiempo efectivamente cumplido por él conduzca necesariamente a declarar la concurrencia de los elementos mínimos para que acceda a la libertad condicional”. Pese a ese razonamiento, la Corte consideró que Salazar Fuentes, que en tanto agente de la DINA fue conocido como “El Pegaso”, puede acceder a este beneficio.

Con la libertad de Salazar Fuentes, tan sólo Miguel “El Fanta” Estay permanece en prisión de los cinco condenados por este caso. Esto, ya que en 2015 se le otorgó la libertad condicional a Alejandro Sáez Mardones y este año se hizo lo mismo con José Florentino Fuentes (junio) y Guillermo González Betancourt (noviembre).

A través de su cuenta de Twitter, Manuel Guerrero, cuyo padre del mismo nombre fue víctima del secuestro, tortura y posterior degollamiento, fustigó la decisión y señaló que Salazar Fuentes “fue uno de los que ‘pidió perdón’ en misa de Punta Peuco. ¡Qué coincidencia! Corte Suprema falló hoy. Jugaron con sentimientos más valiosos y sagrados de familiares de sus víctimas -la posibilidad del perdón-solo para obtener beneficio propio”.

El pasado viernes 23 de diciembre Salazar Fuentes fue uno de los que pidió perdón en la misa organizada por el padre Fernando Montes y el capellán penitenciario del recinto en Punta Peuco. En su carta, que hizo pública, el “Pegaso” señaló que “alcancé a ser carabinero por más de veinte años, y desde luego, alguna acción realicé que produjo dolores innecesarios a las personas que debía proteger. Respecto de la solicitud de perdón acerca de mi delito por el cual permanezco preso, ya la hice sin obtenerlo de sus destinatarios (…) Padre Jehová, te pido de corazón que sepas perdonar mis pecados cometidos (…) Te pido además, que con tu infinito poder, cambies aquellos corazones duros que, con razón o sin ella, nos detestan sin darnos cabida en la sociedad.”.

Justamente esta mañana, mientras la Corte Suprema deliberaba al respecto, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos señalaba en un punto de prensa que pedían la renuncia del ministro de Justicia, Jaime Campos. Al respecto, Alicia Lira señaló a El Desconcierto que “en una nueva acción que violenta a los familiares en este mes, que ha sido agotador, donde ha habido una campaña orquestada, vemos algo grave como la libertad de un violador de derechos humanos que cometió crímenes atroces como el degollamiento de tres personas que fueron secuestradas por Carabineros, torturados toda una noche y botados en Quilicura. Ese tipo de criminal es el que dejan libre y el precedente nefasto que sienta el Poder Judicial. Nos recuerda los peores años de la justicia cuando hacían oídos sordos a nuestros reclamos”, señaló, agregando que “aún la presidenta Bachelet no se pronuncia al respecto de los indultos o beneficios para los criminales de lesa humanidad. Esa ambigüedad es la que permite estos hechos”.