Ocho días lleva ya en huelga de hambre la machi Francisca Linconao, en protesta contra sus nueves meses de prisión, a la espera del juicio por el caso Luchsinger Mackay.

La autoridad ancestral mapuche lleva ya 9 meses entrando y saliendo de prisión preventiva por cambios en criterios de la Corte de Apelaciones. Debido a su delicado estado de salud hoy está internada en el hospital de Nueva Imperial. En todo este tiempo, la única prueba que involucra a Linconao con el crimen es el testimonio de José Peralino, quien dijo ante los tribunales que fue extorsionado por funcionarios de la PDI para que culpara a la machi y los otros 10 imputados del caso.

Su estado de salud es la razón por la que el Instituto Nacional de Derechos Humanos pidió la presencia del departamento de derechos humanos del Colegio Médico, para supervisar el estado de salud de la machi y los otros cinco comuneros en huelga de hambre en apoyo a Linconao. Los médicos Enrique Morales y Rosa Villa la visitaron en el hospital y no se llevaron las mejores conclusiones: “Es importante que las autoridades comprendan que en el caso de la Machi Francisca Linconao no hay tiempo, ni siquiera una semana, para tomar las decisiones que deben ser tomadas por las autoridades”, declaró Morales, según consigna Radio Universidad de Chile. “Aquí no contamos con semanas, contamos con días”, agregó el médico.

La machi está pesando apenas 43 kilos, lo que complica mucho más su estado de salud debido a la huelga de hambre. Los profesionales médicos aseguraron que ya habían visitado a la machi en octubre de este año, dando cuenta en ese momento de su delicado estado. El informe lo remitieron a sus abogados, al juez de la causa y a la Corte de Apelaciones. “Obviamente la huelga de hambre agrava el delicado estado de salud que ella tenía desde esa fecha”, señaló Enrique Morales.

Respecto a la huelga de hambre, el médico aseguró que “no puede ser sancionado ningún preso que decida por su cuenta someterse a una huelga de hambre o a un ayuno prolongado. La machi nos mostró un documento que la hicieron firmar, donde amenazan con sancionarla específicamente con aislamiento y retiro de visitas por realizar esta huelga. Nos parece grave y se trata de un apremio ilegítimo porque ella está ejerciendo su derecho”.

Morales se refiere al documento de Gendarmería que habla de las sanciones impuestas a la machi por la huelga, que publicó este medio hace unos días.

“Lo único que ella está pidiendo con esta huelga de hambre, y lo único que están pidiendo expresamente los cinco comuneros mapuches que también están en esta situación en la Cárcel de Temuco y en apoyo a la Machi es que se cambie su medida cautelar de prisión a arresto domiciliario. Por lo tanto, lo que está pidiendo no es una medida extrema, sino que es una situación bastante accesible. Esto ha sido otorgado por distintas cortes, pero revocado por la aplicación de la Ley Antiterrorista, cosa que a nosotros nos parece inaceptable”, declaró el médico.