Alrededor de treinta y nueve personas murieron asesinadas, y otras sesenta y cinco resultaron heridas, la noche del 31 de diciembre en Estambul, Turquía, durante el ataque a la discoteca Reina en la que se celebraba el inicio de 2017. El atacante, que se encuentra prófugo, hizo ingreso al recinto a las 01:00 de la mañana, disfrazado de “papá noel”, y abrió fuego durante siete minutos con una metralleta contra la multitud. Hasta ahora han sido identificadas 20 víctimas, de las cuales 15 son extranjeras.