El 3 de enero de 2008 Matías Catrileo Quezada fue asesinado por el cabo de Carabineros Walter Ramírez en el fundo “Santa Margarita”, del agricultor Jorge Luchsinger, mientras allí se desarrollaba una ocupación de terreno por parte de la comunidad Llupeco Vilcún. Dos años después y ante la lentitud del proceso judicial, que fue llevado a cabo por el mismo juez que mantuvo en la impunidad la muerte del adolescente Alex Lemún, la hermana de Matías Catrileo, Catalina, “funó” a la presidenta Michelle Bachelet en plena inauguración del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos: