Miles de personas lo están exigiendo: que la machi Francisca Linconao pueda esperar en su casa, con arresto domiciliario, el juicio que ya la ha tenido más de un año transitando entre la cárcel de Temuco y el hospital de Nueva Imperial. Una medida que fue aprobada por el Juzgado de Garantía pero a la cual solo un juez, Luis Troncoso, se ha opuesto en cuatro oportunidades en la Corte de Apelaciones de Temuco, aduciendo que Linconao, de 60 años y deteriorado estado de salud “es un peligro para la sociedad”.

Cecilia Ananías, periodista e investigadora en temas de violencia de género y etnia mapuche, escribió esta semana en su cuenta de Facebook un breve resumen que explica en sencillo la situación actual de la autoridad mapuche.

“¿Por qué está lleno de fotos y noticias sobre la machi Francisca Linconao? Esta autoridad religiosa ha sido acusada de participar en el asesinato de los Luchsinger Mackay. El problema es que el único “testigo” de esto, es un hombre que reconoció ser analfabeto y que lo obligaron a firmar unos documentos, de los cuales ni siquiera conocía su contenido. A pesar del nulo peso de este testimonio, la machi está en prisión preventiva, es decir, espera encarcelada un juicio que ni siquiera ha determinado si es inocente o culpable”, expone Cecilia en el post.

“¿Qué pide la machi? Que tanto ella como otros cinco comuneros acusados del crimen puedan esperar el juicio con arresto domiciliario. Eso es todo. Aún así, la presidente Michelle Bachelet se negó a pronunciarse del caso y la justicia chilena -la misma que dejó que Natalia Compagnon se fuera a Miami- la continúa torturando. Cabe destacar que la machi presentó en el 2009 un recurso contra la Empresa Forestal Palermo y lo ganó, la Corte Suprema reconoció sus derechos ancestrales, lo cual impidió que esta empresa continuara talando bosque nativo y destruyendo humedales sagrados. ¿No les parece tremendamente sospechoso que unos años después la acusen de un asesinato con un testigo coercionado?”, apunta.

Ananías también critica duramente a los medios tradicionales, argumentando que los únicos medios que han hecho cobertura del caso son los medios digitales alternativos como Radio Villa Francia o Bio Bio Chile.

La periodista, que en la actualidad reside en Temuco, entrega a lo largo del texto fuentes y noticias relacionadas al caso, para dar más sustento a sus dichos, los cuales han sido ampliamente compartidos en redes sociales.

En los comentarios de la publicación hay un considerable número de comentarios en contra. Principalmente, personas que señalan que si se encuentra privada de libertad “por algo será” o “algo habrá hecho”, olvidando la presunción de inocencia, y recordando en muchos caso a cómo se avalaban las violaciones a los derechos humanos en dictadura.

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