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Debates y Combates 07.01.2017

El nuevo feminismo indígena

Ana Rodríguez

Periodista y escritora

La periodista autora del libro “La Frontera: Crónica de la Araucanía rebelde”, Ana Rodríguez, analiza y opina sobre el libro “Mujeres y pueblos originarios. Luchas y resistencias hacia la descolonización”, compilado por Millaray Painemal y Andrea Álvarez.

/ Agencia Uno / Agencia Uno

Llama la atención que, en el marco de las manifestaciones en solidaridad con la machi Francisca Linconao, fueran voces femeninas –y no las tradicionales agrupaciones mapuche y pro mapuche- las que comenzaran a liderar las acciones públicas. Una de ellas, la poeta Daniela Catrileo, dijo en entrevista con El Desconcierto que lo relevante de la jornada cultural y política convocada para el jueves 5 de enero en la UMCE, era “el impulso colectivo de articulación organizativa feminista”.

Este pequeño ejemplo es sintomático de la renovación del feminismo en América Latina, al que han contribuido en gran parte las feministas chilenas y mapuche. Se trata de un movimiento impulsado por las últimas generaciones, que se aleja de las concepciones eurocéntricas y coloniales -por lo tanto, fundamentalmente racistas- y se acerca a ideas latinoamericanas, locales, en que las mujeres toman otro rol, mucho más activo. Así, el conjunto de valores para el feminismo de hoy está puesto en lo propio, a diferencia de las creencias de antaño, más enfocadas en ideas modernizadoras importadas desde el primer mundo.

Pero también hay un nuevo énfasis en la acción y el movimiento, en el protagonismo. Parece ser que las mujeres mapuche estarían hoy abandonando su tradicional labor de anónimas apoyadoras de los familiares de los presos políticos para comenzar a liderar jornadas, marchas, publicaciones; aquellas vocerías surgidas durante la huelga de hambre del 2010, más preocupadas de recuperar el rol tradicional, aquella “esencia” de la mujer mapuche, han abierto paso a una nueva generación que se rebela ante aquellos cánones –el del “mapuche puro”, por ejemplo- y se para con valentía a declararse feminista.

Una nueva orientación del feminismo latinoamericano que se aborda desde distintas complejidades en “Mujeres y pueblos originarios. Luchas y resistencias hacia la descolonización”, compilado por Millaray Painemal y Andrea Álvarez y publicado en la colección Pensamiento Mapuche Contemporáneo de Pehuén. El libro recopila trabajos elaborados el 2013 para el “Primer Congreso Internacional de Pueblos Indígenas de América Latina, siglos XIX-XXI. Avances, perspectivas y retos”, que se desarrolló en Oaxaca, México, en octubre de ese año, donde se realizó el simposio “Mujeres y Pueblos originarios: hacia la descolonización del género”.

El texto, con prólogo de Rita Laura Segato, aborda desde diversas perspectivas el cambio de eje en el movimiento político femenino- indígena de los últimos tiempos, entre los que destacan el trabajo de Margarita Calfío, quien propone en “Cuerpos marcados. Comunidades en construcción”, el estudio de las relaciones de género como una manera de desentrañar las construcciones de discursos e imaginarios, aquellas marcas que han dejado el trauma histórico, la pobreza impuesta, el avance colonizador, las religiones y la cultura patriarcal. El cuerpo, según Calfio, “se constituye entonces en una coordenada privilegiada para estudiar la encrucijada del yo y la sociedad”.

En la misma línea de cuerpo e imaginario, Ana Millaleo Hernández problematiza la imagen de la nana chilena, el empleo doméstico asociado a una categoría racial y étnica y las formas de la opresión femenina en los espacios de cotidianeidad. Millaray Painemal y Andrea Álvarez abordan la violencia hacia las mujeres mapuche versus la imposición de lo “tradicional”, o más bien el esencialismo que tiende a dominar la discusión en estos casos.

Este nuevo feminismo desentrañado en “Mujeres y pueblos originarios” cuestiona la institucionalidad. “Sólo la gente, a través de sus procesos de deliberación propios y activos, podrá defenderse de la violencia externa y de la violencia interna que asola las comunidades”, dice Segato. Las mujeres tienen entonces un rol fundamental para desde su perspectiva “descriollizar la moral” y revisar críticamente las relaciones de poder dentro del mismo género –mujeres en distintas posiciones de clase, raza y etnia- , así como el carácter y origen de las desigualdades de género entre hombres y mujeres indígenas, una discusión que está lejos de ser zanjada; en Chile apenas abierta.

Asistimos, gracias a la publicación de textos como éste, al trabajo que también realiza la Comunidad de Historia Mapuche al comenzar a abrirse a la incorporación de mujeres mapuche a la intelectualidad, y a iniciativas como la de la poeta Catrileo, entre otras, a cómo las indígenas, las mujeres mapuche, estas “nuevas” protagonistas de la historia, anteriormente invisibilizadas tras el concepto de “indios” y luego el de “movimientos indígenas”, se abren paso en la producción y discusión de contenidos, posturas críticas y saberes. En ese sentido, “Mujeres y Pueblos Originarios” resulta un aporte a la complejidad de los desafíos que enfrenta hoy el movimiento de mujeres, el que será imposible de concebir sin su dimensión indígena.

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Título: Mujeres y pueblos originarios. Luchas y resistencias hacia la descolonización
Compiladoras: Millaray Painemal y Andrea Álvarez
Editorial: Pehuén / CIIR
Año: 2016
Extensión: 131 páginas

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