Marco Enríquez-Ominami, investigado por la Fiscalía por sus nexos con SQM y con una empresa brasileña ligada a casos de corrupción, sigue motivado con participar de las elecciones presidenciales 2017. 

Así por lo menos lo expresó en entrevista con la revista Qué Pasa, donde también analizó el escenario político actual, sobre las posibilidades de Sebastián Piñera y su visión crítica de la centro izquierda.

De hecho, ante la pregunta si cree que ganará Piñera, Enríquez-Ominami dice: “Totalmente. Salvo que haya una primaria para todos los cargos, una gran centroizquierda con todos, y a su vez, que seamos capaces de proponer algo a las capas medias. Que Piñera vaya primero en las encuestas, te dice algo. No podemos hablar sólo de justicia social si la economía crece un 1,9%. Hoy, las personas de lo que más me hablan es de que no les alcanza su ingreso a fin de mes. Ya no de la educación gratuita. La izquierda algo tendrá que decir sobre eso. Les decimos que necesitamos progresismo, y la sociedad dice que tienen créditos bancarios, que están endeudados, que los ingresos no alcanzan… esos son los temas. Hay que ser pragmáticos y crudos, y hay que hacerlo juntos, todos”.

Respecto a la autocrítica que hace sobre sí mismo, explica que él cree que pecó de “no responder a tiempo, faltaron cosas que no quise hacer, ser mucho más temerario con la prensa. La autocrítica más sustantiva es que me faltó ser más rebelde e histérico contra las reglas que tanto combatimos de que la política es un hobby, la democracia la financian los impuestos y la política la financian las empresas, que fue el acuerdo Lagos-Longueira. Y me faltó haber dicho que para ser presidente hay que movilizar una cantidad enorme de apoyos que significa cruzar umbrales que no me gustan”.

Sobre las acusaciones por sus vínculos con SQM y la empresa brasileña acusada de corrupción, ME-O comentó que “yo sé que se me acusa de algo totalmente falso, porque nunca me junté con alguien para fraudes tributarios. El fiscal de la televisión ofició a la PDI, que tiene mil cosas que hacer, para que lea mis entrevistas. A mí me parece que con los problemas de narcotráfico y delincuencia que hay en Chile, tengo el lujo asiático de tener a siete fiscales y cinco PDI detrás de mí”.

Además, aseguró que estará en la papeleta en noviembre próximo para las presidenciales: “Eso hemos acordado, estar en la papeleta. Nos vemos en primera vuelta”.

Y se mostró absolutamente seguro al ser consultado si iría independiente si los fiscales lo terminan acusando: “Totalmente. ¿Por qué tendría un liderazgo conjunto con miles de adherentes y militantes restarse de una elección presidencial? ¿Por qué no ofrecer una alternativa? ¿Por qué me voy a restar de desafiar lo que me parece inaceptable? Tenemos dos proyectos que están coludidos en no hablar de bancos, no hacer un impuesto al sistema financiero, en tener un alto gasto en compra de armas cuando no hay un ginecólogo en Tocopilla. Por eso, voy a ser candidato, pase lo que pase. Quiero proponerle al país, junto al PRO e independientes, una alternativa distinta. Estoy dispuesto a soportar lo indecible mientras crea que vale la pena. Si no es así, llegará el momento de pensarlo”.

Finalmente, cuestionó a la centro izquierda: “Lagos y la Nueva Mayoría son irresponsables, y el Frente Amplio también. Dan una cuña en el diario diciendo ‘no queremos hablar con este, queremos ser puros y castos’. Yo tengo reparos morales con la Nueva Mayoría, que defendió a Pinochet con recursos públicos, y con el Frente Amplio por su financiamiento empresarial. Y pregunto de vuelta, ¿tenemos que discutir un Frente Amplio así, o discutir con otro lenguaje —porque además son puras cosas pasadas de moda—, en una gran base desde el mundo socialcristiano al progresista, con una visión y con medidas concretas? Porque si no, nos van a ganar”.