La tramitación del proyecto de Ley de Identidad de Género se ha postergado por más de tres años y medio y la paciencia de las organizaciones trans comienza a agotarse. Durante un largo tiempo, han esperado por una regulación que garantice sus derechos básicos, obstaculizados por la discriminación y exclusión de la sociedad y el Estado. Hoy, sólo exigen su derecho a ser reconocidos por su identidad real, sin patologizar una identidad y decisión de vida que han sido erróneamente calificados, a través de la historia, como una desviación psiquiátrica.

Durante esta mañana, a partir de las 11 AM y hasta pasado el mediodía, la comisión de Derechos Humanos del Senado analizará la propuesta, que fue comprometida por el gobierno de Bachelet en su proceso de campaña. Desde su ingreso al Senado en mayo de 2013, la iniciativa ha sumado diversas indicaciones que han dilatado innecesariamente su tramitación, como han denunciado las agrupaciones de la disidencia sexual.

Durante el pasado 21 de diciembre, fue el mismo Ejecutivo quien solicitó abrir un decimocuarto periodo de indicaciones para agregar nuevos puntos que, a criterio de la titular de la Segegob, Paula Narváez, facilitarían su despacho a segundo trámite. El período de indicaciones concluyó el pasado 16 de enero.

“Actualmente, Chile no cuenta con una Ley de Identidad de Género, por lo que a las personas trans no se les reconoce y protege su derecho a la identidad. Esto muchas veces genera dificultades para el ejercicio de otros derechos, como el derecho a la educación, al trabajo, vivienda y salud”, recordaron desde Fundación Iguales.

Por su parte, desde OTD Chile, otra de las organizaciones que ha liderado la iniciativa, la asesora jurídica Constanza Valdés señaló que “la constante lucha que se ha producido en la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía del Senado, ha significado que en numerosas ocasiones el proyecto aprobado sea una mezcla entre indicaciones de corte progresista y otras de naturaleza conservadora. En esta constante batalla se evidencia la necesidad de uniformar el contenido del proyecto de ley”.