Betsy DeVos, futura ministra de Educación del presidente electo de Estados Unidos Donald Trump quiere aplicar una profunda reforma educacional, consistente en un modelo que conocemos de sobra en Chile.

Resulta que DeVos es ferviente promotora del “school choice”, entregar grandes cantidades de fondos públicos a colegios privados y que sean los estudiantes los que tengan la libertad de elegir donde estudiar. Además, la ministra defiende los colegios privados subvencionados.

Frente a estas propuestas salieron al paso sendos columnistas del diario Washington Post. Jennifer Pribble y Jennifer Erkulwater, por ejemplo, aseguraron que “en Chile, el sistema de vouchers no ha mejorado las oportunidades educacionales para muchos niños pobres o rurales. Al contrario, ha incrementado las desigualdades y provocado descontento y protestas”.

Según las columnistas, Chile es un ejemplo de “precauciones sobre cómo los vouchers escolares afectan la educación”, además que “estudiantes de los más bajos ingresos tienen menores posibilidades de asistir a una escuela con voucher en Chile”, y que “al menos 63 de las 345 municipalidades del país no tienen una opción de este sistema, en comunas que son mayoritariamente rurales y pobres”.