El contralor regional de Valparaíso, Víctor Hugo Merino, recibió ayer en audiencia una solicitud de auditoría para la Municipalidad de Valparaíso por parte del nuevo asesor jurídico de la misma, Nicolás Guzmán. Según señaló a El Desconcierto el gerente de la Corporación Municipal de Valparaíso, Marcelo Garrido, se arrastra una deuda de al menos 60 mil millones de pesos, 40 mil más que lo declarado por el alcalde saliente, Jorge Castro (UDI).

“En el ámbito financiero el escenario es crítico, no sólo por la deuda histórica del municipio, que a nivel total es bastante más grande de lo que hablaba la administración anterior, sino que también por las deudas operacionales que cada año suman unos 5 mil millones extra”, explicó a este medio Marcelo Garrido.

La intervención de la Contraloría General de la República era una medida esperada luego de que el alcalde Jorge Sharp se reuniera con el contralor nacional, Jorge Bermúdez, el pasado 20 de diciembre. En esa cita Sharp planteó la solicitud, la más conveniente para la actual administración ya que no implica gastos extra para el municipio. La otra posibilidad que se contemplaba luego de que el Concejo Municipal aprobara la idea era licitar una auditoría privada, algo difícil para un municipio que deberá funcionar con un presupuesto anual de 68 mil millones, es decir, el equivalente a la deuda que, hasta el momento, ha estimado la nueva dirección de la Corporación Municipal de Valparaíso.

Una deuda de largo aliento

El ex alcalde, Jorge Castro (UDI)

El ex alcalde, Jorge Castro (UDI)

La crisis financiera de la municipalidad porteña era un hecho conocido. Algunos de los antecedentes que se tenían al respecto son la deuda de más de 8 mil millones a la empresa de maquinaria Total Transport S.A., así como otros mil millones a la empresa proveedora de aseo y ornato, Fesa. A esto se suma una deuda por cotizaciones impagas a funcionarios municipales que alcanza los ocho mil millones de pesos. Sin embargo, desde la instalación de la “alcaldía ciudadana” en diciembre pasado los nuevos funcionarios de la administración han ido constatando un creciente número de contratos suscritos por la Municipalidad de Valparaíso con distintos proveedores.

La falta de transparencia con que se manejó históricamente la Corporación Municipal hace que vayan apareciendo muchos contratos en la medida en que vamos avanzando. Concretamente, gente que llega con facturas impagas y amenazas de judicialización”, explicó a este medio el gerente de la Corporación Municipal de Valparaíso, Marcelo Garrido.

Con la auditoría de la Contraloría se espera aclarar situaciones como millonarias deudas en multas por facturas impagas, que despiertan sospechas en la Corporación Municipal por el modo en que fueron contratados los servicios y las multas contempladas en caso de no pago. “Hay contratos donde la multa por no pagar duplica el costo del servicio que se contrató, algo inadmisible. Debo 100 mil pesos por concepto de arriendo de un toldo, no los pago y por no hacerlo me cobran en multas otros 200 mil esos”, explica Garrido.

En la administración de Sharp esperarán los resultados finales de la auditoría de Contraloría para evaluar medidas administrativas o judiciales. Se estima que el informe final esté durante el primer semestre 2017, para lo que se espera que el equipo que fiscalizará las arcas de Valparaíso se instale durante lo que queda de enero en el municipio.

“En la reunión de hoy definimos algunos detalles de lo que será la auditoría”, explicó a El Desconcierto el asesor jurídico de la municipalidad, Nicolás Guzmán, agregando que se intercambiaron lineamientos para la fiscalización. Al respecto, la próxima semana se sabrá cuáles serán las áreas en las que la Contraloría General de la República se centrará especialmente, buscando transparentar cómo se llegó a una deuda que tiene el mismo tamaño que el presupuesto municipal.