Durante el pasado martes, la justicia italiana condenó a cadena perpetua a 8 ex militares de Bolivia, Chile, Perú y Uruguay por la muerte de una veintena de personas durante la Operación Cóndor. Los ex militares chilenos condenados fueron Hernán Ramírez y Rafael Ahumada, mientras que otros cinco formalizados fueron absueltos.

Rafael Ahumada ejercía la jefatura de Inteligencia al interior del Regimiento “Tacna”, donde se le acusó de haber participado en la desaparición forzada de dos ciudadanos uruguayos, en un caso sobre el cual se pronunciará la Corte de Apelaciones próximamente.

Pero eso no es todo. Una copia de la hoja de vida de Ahumada a la que tuvo acceso El Desconcierto da cuenta de que el Ejército le compró acciones de la Compañía de Teléfonos de Chile (CTC) -cuando ésta se privatizó en 1989- por casi 4 millones de pesos de la época. CTC fue una de las tantas empresas públicas que la dictadura decidió privatizar en un cuestionable proceso, descrito con detalle por la Premio Nacional de Periodismo María Olivia Mönckeberg en su libro “El saqueo de los grupos económicos al Estado chileno” (2001).

Otros documentos evidencian que fue jefe de inteligencia en Santiago: en concreto, se le menciona como Jefe del Dpto. II (Inteligencia) de la Agrupación (Centro). Del mismo modo, otros antecedentes dan cuenta de la felicitación que se le extendió a Ahumada por participar, durante el 11 de septiembre de 1973, de “todas las acciones de combate y limpieza”. 

En una de sus declaraciones, el ex militar reconoció que se le envió a atacar La Moneda y detalla las operaciones que llevó a cabo en los primeros días de la dictadura. “Las misiones nuestras se circunscribían a realizar patrullajes, control de toque de queda, seguridad de cuartel y apoyo a allanamientos, desde esta fecha hasta el año 1974, en Santiago, todo dentro de la jurisdicción que se nos tenía asignada”, declaró.

Revisa los documentos acá:

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