El pasado 11 de enero, Marco Enríquez-Ominami ingresó al Juzgado del Crimen de Santiago para ingresar una demanda contra el Estado por daño moral, a propósito de la muerte de su padre Miguel Enríquez, líder del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) a manos de oficiales de la DINA el 5 de octubre de 1974.

El texto, según publica El Mercurio, exige el pago de $100 millones como reparación por la muerte de su padre. El texto fue interpuesto a través del abogado Hernán Fernández e iba dirigido a Mario Carroza, ministro que investiga la muerte del ex líder del MIR. El mismo magistrado dictó acusación recientemente contra César Manríquez Bravo, Miguel Krassnoff Martchenko, Teresa del Carmen Osorio y Rodolfo Ibáñez como autores del delito.

El candidato presidencial del PRO argumenta daños morales desde su niñez y adolescencia. “Se lo juzgaba por lo que hacía o por lo que no podía hacer. Por no ser el heredero que esperaban de su padre, fue también agredido y hostigado”, dice el documento. Consultado el propio ME-O, afirmó que “lo consulté con mi círculo familiar más íntimo. Es una decisión personal que no es a nombre de la familia. Soy yo quien decidió dar este paso (…) Me causa mucho dolor. No es que uno disfrute a los 43 años revivir el asesinato de su padre”.

En caso de un fallo a su favor, ME-O dijo que el dinero sería destinado “a una institución humanitaria privada dedicada a la protección y defensa de los derechos de los niños y niñas residentes o inmigrantes en Chile”.