Durante el pasado lunes 23 de enero, la Comisión de Derechos Humanos del Senado votaría las indicaciones al proyecto de Ley de Identidad de Género, que ya acumula más de tres años y medio de tramitación en el Parlamento.

La propuesta, que permite el cambio de nombre de manera administrativa para la población trans, no pudo ser votada por la ausencia en la sesión de los senadores Manuel Antonio Matta, Manuel José Ossandón y Jacqueline van Rysselberghe. La iniciativa ya había sufrido un duro traspié durante la semana pasada, luego de que se excluyera a los menores de edad de la propuesta.

En la instancia sólo estuvieron presentes el presidente de la comisión, Alejandro Navarro y el senador Juan Pablo Letelier, lo que provocó la molestia de las organizaciones de la diversidad sexual.

“Esto es claramente un boicot contra la ley de identidad de género, así como un abandono de deberes por parte de Matta, Ossandón y Rysselberghe, a quienes le pagan del bolsillo de todos los chilenos para que trabajen en el Congreso Nacional, y aún así se ausentan. Esto es muy lamentable”, expresó el activista del Movilh, Rolando Jiménez.

Además, a la fracasada sesión del Senado también había llegado la vocera de Gobierno, Paula Narváez. El movilh recordó, por su parte, que en mayo próximo la ley cumplirá 4 años “secuestrada en la comisión de DD.HH del Senado. No hay nada que justifique esta excesiva tardanza”, apuntaron.

A 7 días del cierre del período legislativo, la propuesta sufre nuevas postergaciones, que hablan del nulo interés de los senadores de derecha por apresurar una discusión que ya se ha tardado en exceso. Pese a que el Gobierno ha esbozado su idea de otorgar suma urgencia al proyecto, hasta el momento no se ha concretado.

El Presidente de la Fundación Iguales, Luis Larraín señaló en su cuenta de Twitter que “hasta a la Ministra a la ministra Paula Narváez la dejaron plantada. Es una falta de respeto enorme hacia ella, hacia las personas trans y hacia Chile”.